Raíces medievales

La paella surgió en el siglo XV como un plato campesino que aprovechaba los ingredientes disponibles en la región de Valencia. El arroz, la alubia y las verduras locales formaban la base de este manjar.

Con el tiempo, la técnica del sofrito y el uso del azafrán le dieron su color dorado característico, convirtiéndose en símbolo de la identidad valenciana.

A lo largo de los siglos, la paella se adaptó a las influencias marítimas y al comercio, incorporando mariscos y carnes que enriquecieron su sabor.

Transformaciones modernas

  • La llegada del arroz bomba en el siglo XIX mejoró la absorción de caldo.
  • El auge gastronómico del siglo XX popularizó versiones regionales como la paella negra o de mariscos.