Barrio del Húmedo y Parador Nacional de León

Hace pocos días fue el cumpleaños de Laura, desde hace unos años hemos cogido la costumbre de pasar unos días de relax y vacaciones a algún hotelito con encanto a modo de regalo para los dos. Esta vez toco el parador nacional de León (Hostal San Marcos).

El parador de león es un edificio con mucha historia, en su época fue un hostal de peregrinos que hacían el camino de santiago, después fue cárcel y fuerte en la guerra civil y ahora, y gracias a que las mentes iluminadas que quisieron demolerlo por considerarlo un símbolo del franquismo no lo hicieron, es un hostal de 5 estrellas que guarda en sus fachadas y en su interior pequeñas joyas del arte plateresco español.

El hotel es una pasada, ya al llegar impresiona su fachada repleta de símbolos que recuerdan su pasado jacobino, la cruz de santiago esta presente en casi toda ella. Al entrar es como si te alojases en un castillo por el efecto de sus paredes, sus cuadros, tapices…merece la pena. Además como no debía ser menos la atención y el trato de los trabajadores del Parador Nacional de León fue exquisito en todo momento (cosa que a veces en otros lugares no ha sido así)

Por lo demás la habitación era muy cómoda y amplia, si pecaba de ser muy antigua, se ve que al querer dar un aire añejo al hotel no han dejado que entre la moda actual y las habitaciones se han quedado un poco desfasadas en diseño que no en prestaciones.

La única pega que le puedo encontrar es que para ser un hotel de 5 estrellas había telarañas en los barrotes de la terraza y en las estatuas que adornan su claustro. Dicho claustro es digno de ver y de dedicar un buen rato a contemplar las columnas, los detalles del techo, los jardines…una pena que no tengan una barra de bar junto a las mecedoras que poblaban los pasillos del mismo porque no me imagino un lugar mejor para tomar una cervecita al atardecer.

Como imaginareis no fuimos a León para estar adorando el parador sino que nuestro viaje llevaba detrás un objetivo bastante mas pecaminoso y es que si amigos, nuestro viaje lo dirigió la gula y las ganas de probar las famosas tapas de León 🙂

No os voy a poner todos los sitios a los que fuimos pero si algunos de los que mas me habían hablado y sobre los que había leído en algunos foros de Internet

Rebote:
Este bar se caracteriza por unas tapas de croquetas que son una delicia, al pedir cualquier consumición puedes elegir una tapa de croqueta (solo viene una) de varios sabores. Yo probé la croqueta de Pizza, la de morcilla de León y la Jalisco con un toque picante. Para mi la mejor es la de la Morcilla. No podéis dejar de ir, eso si, el servicio es pésimo, las camareras parece que tienen una parálisis facial que les impide sonreír.

La Bakanal
Este bar tiene mas pinta de pub para tomar una copilla, nosotros fuimos cuando estaban ya cerrando el resto de bares (16:30) y la chica nos sirvió muy amablemente y además nos dio de tapa un plato de patatas fritas con bacón que era mas que generoso. Si no te gusta el bacón o eres de esos que no comen animales también puedes pedirlo con champiñones 😉

Jabugo
El bar que mas me decepcionó, ojo, las tapas son gratis y te la dan por cortesía por lo que esta mal y es injusto quejarse (vaya por adelantado) pero al comparar con los bares que le rodeaban salía perdiendo. Aquí tomamos una tapa de patatas fritas y de morcilla (cuando me refiero a tapa de morcilla, me refiero a una rebanada de pan con morcilla encima)

Latino
El Latino, otro bar donde la amabilidad de los camareros brilla por su ausencia, fuimos tres veces y nos tocaron tres camareros diferentes y no se salvaba ni uno, quitando una chica que nos atendió el primer día el resto eran mas lentos que el caballo del malo (y no estaba lleno el bar cuando fuimos). De tapa tienes un platito de salchichas con patatas y de chipirones estofados con patatas. Si vais pedir la de txipis porque las salchichas no eran muy abundantes.

Rocco
Este bar ofrece de tapa un cacho de chorizo frito o de morcilla de León, os recomiendo pedir la morcilla ya que esta deliciosa aunque eso si, si queréis morcilla ir al bar “La Bicha”

La Bicha
Tiene fama de tener la mejor morcilla de todo León y así nos lo dijo un charcutero muy majo de la charcutería Inma del mercado Conde Luna de león. El camarero es un tipo muy majo que incluso se atrevió a hacer un par de bromas a las chicas que estaban delante mío y que incluso se me insinúo en bromas. Lo dicho, si vais al húmedo no podéis dejar de pasar por este bar, eso si, aviso a navegantes esta siempre lleno y es difícil hacerse un hueco.

Rincón Andaluz
De los primeros bares que vimos abiertos y de los primeros que entramos, la verdad que estaba vacío y con sevillanas a todo volumen y dijimos…¿Por qué no?.
El camarero era un señor andaluz que desde luego debió haberse dejado la gracia en su Andalucía natal aunque para meternos una pedazo de tapa de jamón y cecina no le hizo falta gracia. Nos puso una pedazo tostada de pan tumaca con jamón y cecina que era un manjar de dioses. NO dejéis de pasar por este bar 🙂

Gaucho
Lo encontramos por la noche y tenia muy buena pinta, es un bar con menos pinta de tasca que el resto y que da tres tapas para elegir, patatas gaucho, patatas con picadillo y sopas de ajo. Nosotros optamos por el picadillo y las patatas gauchas, me quede con ganas de las sopas de ajo.

Besugo
Aunque el primer día nos atendió el hermano perdido de cañita brava al día siguiente regresamos y mi opinión del bar cambio por completo. La primera noche nos obsequiaron con unas patatas bravas y un plato de gambas cocidas, al día siguiente sin embargo y a pesar de ir cuando ya estaban cerrando la camarera que era una chica de lo más maja y sonriente nos puso de ágape unos chipirones estofados que estaban de 10.

Llar
Este fue el primer bar al que entramos, acababan de abrir y el servicio fue un resumen de lo que nos iba a esperar, un chico sudamericano que nos puso los cortos y la ración de patatas con salsa de queso (también había ali oli o ajo aceite que dicen mis amigos valencianos) igual que si estuviese echando el grano a las gallinas.

Alpargata
Ya a unas horas intempestivas encontramos abierto este bar, ya solo quedábamos en el húmedo mi señora, yo y un grupo de despedidas de solteros que desde luego iban ya un poco tocados. El camarero aun así nos sirvió muy amablemente y nos obsequió con un par de cojonudos, unos huevos de codorniz a la plancha con un toque de pimentón picante que le daban mucha gracia.

La Gitana
Este bar fue el más anecdótico de todos, pedimos un par de cortos y nos pusieron una bandejita muy bien surtida de pollo frito, el pollo buenísimo y el camarero de lo más correcto. Todo estaba en orden hasta que llegaron un grupo de matrimonios asturianos que se dejaron la educación en la cuenca porque desalojaron el bar entero con sus malos modales y sus gritos. Y no exagero, uno de los parroquianos habituales del bar llamo y todo a la policía.

Mesón San Martín
Este bar esta justo en frente del rebote y ningún día lo vimos a rebosar como estaban el resto, vale que el servicio era como en todos los bares y el precio el mismo pero leñe, la tapa era un huevo con picadillo. Una persona que no acepta una tapa de huevo con picadillo no es de fiar, os lo digo yo.
El bar por lo demás muy limpio, rápidos en el servicio y con una tapa que merece la pena.

Con este grupo de bares que os comento ya tenéis para estar entretenidos una mañana entera, recordad que León es una ciudad preciosa con muchos edificios que ver, tenéis la catedral que es una verdadera joya arquitectónica, el palacio de los guzmanes, la casa botines o el mismo parador San Marcos. No dudéis en visitarla, si vais a la oficina de información que esta en el antiguo ayuntamiento os explicaran muy bien la historia de León y sus monumentos, a nosotros nos atendió una chica llamada Zaira que además de enseñarnos un poco el León cultural nos explico donde tapear de 10.

Parador de León

Pza. de San Marcos, 7

987237300

Para las tapas, os recomiendo la plaza San Martín que es el epicentro de los bares de tapas, disfrutadlo. No he sacado muchos fotos de los bares y las tapas porque me dedique a disfrutarlos 😉


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Restaurante Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Aprovechando la semana santa y después de ver al Athletic ganar el derby vasco a la real sociedad decidimos juntar a la cuadrilla e ir a comer y tomar unos vinos.
El día comenzó en el casco viejo con unos “potes” por barrenkale y las calles más cercanas ya que la comida (tras una barbacoa fallida) decidimos celebrarla en el batzoki del Casco Viejo de Bilbao.

La comida empezó mal, teníamos reservada una mesa para 10 personas a las 15:15 de la tarde y por un error al apuntar la reserva nos toco esperar una hora en la barra del batzoki. Al menos nos invitaron a un vino, pero vamos…la comida no empezaba muy bien.

Con este retraso de una hora nos sentamos a comer,por la espera nos invitaron a unas cazuelitas de chorizo a la sidra para compartir (una para cada cuatro), el chorizo estaba muy rico y para nada grasiento como suele ocurrir con este tipo de plato.

Parecía que todo iba bien pero ya vimos que los camareros tenían prisa y que nos iban a estar sacando los platos uno tras otro para acabar pronto. Lo que faltaba…nos hacen esperar una hora y encima sacando los platos uno tras otro y lo mas rápido posible.
Si hemos entrado tarde por vuestra culpa, porque NO habéis apuntado bien la hora es problema vuestro, bastante que hemos esperado en lugar de irnos, vamos a pagar 30 € por un menú así que al menos ten la decencia de servir las cosas como dios manda.


El menú eso si, estaba muy rico. Al respecto ninguna queja (salvo el asunto de la piedra que os comentare mas tarde), la comida estaba bien realizada y estaba riquísima, todo en su punto perfecto.

Para comer teníamos para compartir un surtido de ibéricos con pan tumaca, ensalada de queso de cabra y piquillos con piña y vinagreta suave, hojaldre crujiente de mantequilla relleno de setas y hongos.

Estaba todo riquísimo, los ibéricos eran muy buenos, la ensalada estaba rica y la piña le daba un toque muy fresco y el hojaldre era insuperable eso si, a mi amigo Iker le toco una piedra dentro de un hojaldre, si, si, ¡¡¡UNA PIEDRA dentro del plato!!! Y no una chinita, la piedra tendria unos 2 o 3 centímetros de largo y uno o dos de ancho, menos mal que Iker se dio cuenta pronto y no se la tragó.

Lo peor además de encontrar la piedra fue que al decírselo a la camarera nos dice un “si, ya veo que es una piedra” con un tono como de cabreo, ¿¿¿perdona??? Me metes una hora tarde, me sacas los platos casi sin masticar el anterior y encima me metéis una piedra en uno de los platos y…¿¿¿la culpa es mía???

La razón que nos dieron es que al ser hongos de piedra se les colaría alguna, si sois aficionados a los hongos (mi madre en temporada siempre va al monte y trae la cesta llena) sabréis que los hongos hay que lavarlos antes de comerlos y en ese momento se ve bien lo que es hongo, lo que es tierra y obviamente lo que es una piedra, lo que me lleva a pensar que o bien no lavaron los hongos o lo hicieron sin prestar atención.

De segundos platos y ya para cada comensal teníamos entrecote con patatas, muslo de pato asado con cama de pasta fresca, bakalao al pil pil y revuelto de langostinos y champiñones.

Yo probé el bacalao y el pato y debo decir que como los entrantes estaban buenísimos, en lo referente a la comida no tengo ninguna pega ya que estaba todo delicioso y muy bien preparado.

De postre nos ofrecieron un surtido de postre que si fue decepcionante, consistía en un sorbete de champagne y limón acido que era sosísimo y no tenia sabor a nada, mousse de queso fresco y confitura de naranja que estaba rico, tenia un sabor fuerte a queso pero estaba bueno, helado de fresas del bosque y sus coulins que era un helado sin mas y tarta bombón de chocolate sobre dulce de leche que yo esperaba como agua de mayo…y que no dejo de ser un pastelito de chocolate.

De la comida el postre fue lo peor de todo ya que como he dicho tanto los entrantes como el plato fuerte era una delicia.

Lo que no me pareció bien es que cobrándote 30 € el menú de vino te den un cosechero de rioja cuando en casi todo el casco viejo en los menús de fin de semana te añaden una botella de crianza rioja. El vino no estaba malo pero no es lo esperado en un menú especial de fin de semana.

A favor:
En pleno casco viejo, cercano a la plaza nueva, a las 7 calles, a Unamuno…
La comida deliciosa y bien realizada

En contra:
Esperar una hora a pesar de tener reserva
Encontrar una piedra dentro de los hojaldres y el tono con el que contestaron al reclamarles (educadamente por cierto)
Las prisas que tenían después para acabar de trabajar que son comprensibles, pero voy a pagar por comer y quiero comer a gusto y repito, fue un error suyo.

Yo no creo que vuelva a comer en mucho tiempo, fue un cúmulo de cosas, errores…que hizo que saliera (saliéramos) poco contentos con el restaurante. Aunque debo reconocer que sin la espera y la piedra mi opinion del lugar hubiese sido totalmente diferente, esperemos que sea un mal día.

Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Menu fin de semana

C/ Tendería, 17 bajo
Tfno. Reservas: 94.679.22.30

 


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