Restaurante Etxaniz en Bilbao (Hotel Silken Indautxu)

Gracias a la página Web Chollomania pude comprar un par de cupones para el restaurante Etxaniz de Bilbao. Este restaurante pertenece al hotel Silken Indautxu y tiene muy buen nombre en la capital bilbaína, de hecho mi amigo Rubén me lo había recomendado.

El Etxaniz es el típico restaurante al que por cuestiones de precio me pensaría un poco el ir así como así, pero con el descuento que había comprado se me presentó una oportunidad excelente para arreglarnos, invitar a mi novia a cenar y quedar como un señor.

El menú consistía en un menú degustación que incluía los siguientes platos

Entrantes:
Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso.
Risotto marinero de pescado y marisco.

Platos principales:
Bacalao al pil pil con pimientos del país.
Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto.

Postre
Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana.

De bebida incluía una botella de crianza rioja y agua.

Pasaré a desgranaros los diferentes platos que pudimos disfrutar en la cena.

El primer entrante me tenia un poco expectante ya que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar y la verdad que me dejó con más frío que calor.
El Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso resultó ser una especie de tostada gorda de maíz con un huevo escalfado en su interior y una especie de bechamel.


Un plato bastante insípido que solo se rompía por el gusto a maíz (un gusto también muy tenue a decir la verdad) que dejaba.

A mi me recordó mucho a un postre costarricense similar a las magdalenas pero que se hace con maíz dulce, aunque a decir verdad las magdalenas de maíz que nos hizo mi suegra ,aunque con menos glamour, le daban mil vueltas en cuanto a sabor al brioche de maíz que como he dicho era bien insípido.

El segundo plato que trajo el siempre atento y educado camarero fue un risotto marinero de pescado y marisco. Este fue para mi el peor plato de la noche, insípido a decir basta no tenía ni rastro de sabor a marisco ni pescado en ese caldo meloso que por el nombre debería haber llevado alguno de ambos ingredientes.
El arroz estaba acompañado de cachos de judía verde y algún trozo de pulpo que no le daba ningún sabor. Si existiese un tribunal gastronómico que juzgase los “delitos de mesa” el cocinero de esa mezcla de ingredientes que era el plato debería pasarse unos días en la sombra.
Lo único que se salvaba era el crujiente de queso que acompañaba al risotto y que le proporcionaba algo de alegría.

Después de los entrantes que nos habían decepcionado mucho no, lo siguiente, esperábamos ansiosos los platos fuertes del menú degustación.
Primero y como es de ley llego el bacalao al pil pil con pimientos del país, la verdad que daba pena ver la pobre tajadita que me pusieron acompañada de dos míseros pimientos en un plato.

De sabor estaba como toda la cena, para mi gusto se pasaron al desalar el bacalao dejándolo nuevamente insípido.

De tres platos que nos sirvieron, tres platos insípidos, la verdad que el cocinero se estaba cubriendo de gloria, por lo demás un plato de calidad con un pil pil muy bien hecho pero sin apenas sabor. Al menos lo pimientos si sabían a pimiento.

Nuevamente el chef del restaurante Etxaniz volvía a suspender con un plato que aunque tiene bastante trabajo (para conseguir la salsa pil pil en condiciones) no debería dar problemas a un cocinero que se dedique a los fogones y más si lo hace en un restaurante que se supone de cierto nivel.

Tras el nuevo fiasco llegó el Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto, este plato estaba muy rico, la única pega que le puedo sacar es que el crujiente de sésamo quedó muy dulce recordando el sabor al rebozado dulce que suelen dar en muchos restaurantes orientales. El plato además se acompañaba de unas setas que junto al oporto le daban un toque de gracia. Desde luego el mejor plato de la noche, aunque eso sí, a años luz de los platos que nos han ofrecido en otros menús degustación en restaurantes de un perfil similar (Bistró Guggenheim por ejemplo).

Tras un menú degustación que no nos dejó satisfechos del todo vino el postre, un postre muy fresquito que nos hubiese ayudado a bajar la comida en el caso de que nos hubiésemos quedado llenos, cosa que en mi caso no ocurrió llegándome a comer medio solomillito de mi novia.
El postre también puedo decir que no pasará a la historia, el Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana no dejó de ser melón pasado por la batidora con una bola de helado de pepino y sorbete de manzana que sabía a manzana con un toque acido. Rico pero sin capacidad de sorprender.

El coste del menú fue de 29 € por persona, en realidad el menú que comimos costaría 56 €, mi conclusión para los que estéis pensando ir es que por un menú de 60 € tienes en Bilbao muchos sitios en los que comer como un rey y salir en condiciones con platos que merecen la pena y que no te dejan con esa sensación de no saber si el cocinero era profesional o era la mujer del camarero haciendo unos platos al tuntún.

Los platos fueron insípidos a decir basta y si ese menú lo llego a destinar a comer tengo que ir directo al wook a comer algo del hambre con el que hubiese salido.

Como casi siempre que voy a un sitio con cierta fama salgo defraudado, ese hotel era uno de los que me había llegado a plantear para celebrar una boda con mi novia laura y desde luego el otro fin de semana perdieron casi todas las papeletas.

Restaurante Etxaniz

Hotel Silken Indautxu
Plaza del Bombero Echaniz, S/N , 48010 Bilbao,
944 21 11 98


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Restaurante El Campanu en Llanes (Asturias)

El día 4 de agosto es el cumpleaños de mi hermana Nekane y el 8 el de mi madre Tella, por ese motivo y aprovechando que tanto ella como mi madre estaban ya veraneando en el pueblo asturiano de Celorio (Llanes) nos decidimos a acercarnos el fin de semana allí y celebrarlo comiendo en el restaurante “El Campanu”.

El Campanu es el restaurante al que siempre iba con mi madre y mi padre cuando era un poco más joven y delgado y queríamos celebrar algo en Llanes, por ello le guardo muy buen recuerdo y siempre estará entre mis lugares favoritos, por ello cuando decidimos acercarnos a ver a mi ama y hermana no dude en donde debía reservar mesa.

Como teníamos mesa reservada a las 15:00 del sábado y como Llanes siempre esta lleno de turistas que copan y abarrotan las calles y parkings nos acercamos un poco antes de la hora al pueblo, para la causa ya habíamos reclutado un rato antes al gran Jesús de la Cruz García, más conocido mundialmente como el gran Txus que no es de la familia pero como si lo fuese.

Para la comida pedimos tres entrantes a compartir y un plato principal cada uno, todas las veces que habíamos ido a comer al Campanu habías aprendido la lección de pedir poco al ser las raciones bien grandes, esta vez vimos que como todo eso también había cambiado.

Llegó el primer entrante, unas croquetas de queso y huevo cocido que sin ser nada del otro mundo se dejaban comer, para mi gusto estaban un poco flojas de sabor. Eso si, la bechamel perfecta, muy fina pero lo dicho, flojas de sabor (aunque ya sabéis que soy un enamorado de los sabores fuertes). La ración era la típica docena, no esta mal ya que por su precio (7 €) en la mayoría de los sitios te suelen dar media docena.

Después de las croquetas llegó un fijo en las visitas de mi familia al restaurante, el revuelto de setas y gambas, un revuelto que tal vez está bien para compartir tres personas pero no para 5 que éramos. El plato era muy sabroso tanto que para el resto de comensales estaba salado. Para mi que un restaurante te sirva un plato salado es un error imperdonable, es un error o bien de concentración (no acordarse de si he puesto sal o no) o bien de inexperiencia. Si a mi no me queda un plato salado en casa…¿¿como es posible que le quede a un profesional de la cocina??
Un revuelto que de estar en su punto de sal hubiese sido delicioso no puede pasar del aprobado por ese fallo garrafal. Su precio es de 12 €.

Antes del plato principal llegó el plato de jamón ibérico, un buen plato de jamón cortado a cuchillo y a loncha pequeña que estaba bien sudado y tenía un sabor delicioso. Un entrante perfecto, poco más puedo decir. El plato de jamón sale a 20 € el plato.

Después de los entrantes tocó el momento de los platos estrella, mi hermana, Txus y yo nos decantamos por el San Jacobo (no se porque no le llaman cachopo), mi madre por un Xargo a la plancha y mi novia Laura por unos pimientos rellenos de ternera.

A pesar de haber catado todos los platos que se pidieron para probarlos y dar mi opinión en el blog me centraré en el cachopo que es el plato que yo pedí y que siempre pido cuando voy al Campanu.

Lo primero que debo decir es que es el cachopo más pequeño que he comido nunca comiendo a la carta en Asturias. Hace años el cachopo del Campanu servíaa para comer sin necesidad de tomar un entrante previamente, esta vez de no haber comido nada más me hubiese quedado con hambre. Por los 18 € que cuesta te comes un pedazo cachopo en el bar Borizu de Celorio que no se lo salta un gitano.

Debo decir que me decepciono un poco, para que os hagáis una idea deciros que me comí el mío, un tercio del de mi hermana Nekane, medio pimiento relleno de mi novia Laura y un buen cacho de pescado de mi madre. Eso antes era impensable.
De sabor el cachopo estaba muy rico, tal vez lo único que le puedo achacar es que el queso era muy flojo de sabor, los que siguen mi blog saben que me gustan los sabores fuertes y este queso era muy suave.

Los pimientos rellenos, este plato prometía mucho estéticamente cuando lo sacaron, dos pimientos de considerable tamaño naturales (generalmente siempre ponen de bote) y asados en el propio restaurante. Digo prometían porque sequedó en eso, los pimientos estaban sin pelar, algo que puedo hacer yo en casa, pero no en un restaurante, además el relleno era carne picada así sin más, sin nada de gracia. De sabor estaban muy ricos eso si, pero claro, era pimiento asado con carne, era imposible que estuviese malo. Como dato a mejorar no hubiese estado mal que nos hubiesen indicado que el pimiento tenía algún palillo sujetando los pimientos, porque mi novia casi se lo traga. El precio de los pimientos era de 11 € el plato.

El xargo que comió mi madre estaba muy rico, estaba bien hecho y tenía un gran sabor, me comí una cuarta parte del mismo y debo decir que a pesar de que cuando lo probé estaba ya frío me encanto su sabor. Su precio es de 21 €, si lo vais a probar preguntar el precio antes ya que los pescados frescos varían su precio según el precio de la lonja o el mercado y si no queréis llevaros un disgusto después es mejor que preguntéis, el precio del kilo es de 30 € (o al menos cuando nosotros lo pedimos).

La comida la acompañamos con su pan recién horneado (1€ cada uno), dos botellas de agua (2,50 cada una) y dos botellas de crianza rioja Coto que salió a 11 € por botella. Después de la comida (de la que mi madre y hermana salieron llenas y contentas) tomamos en la terraza del restaurante un escocés (txetxu y yo) y tres cafés para las señoritas que nos acompañaban.

El precio total de la comida ascendió a 168,90 € y en notas generales debo decir que estuvo bien, tal vez soy un poco mas critico con el Campanu porque para mi es un lugar especial al que guardo mucho cariño.
Los platos principales salvo los pimientos que no tenían nada especial eran buenos y muy ricos, la calidad de los ingredientes es excepcional y debo recalcar que la educación y las buenas maneras de la camarera que nos atendió fueron en todo momento magníficas.

Si vais a Llanes de veraneo y queréis daros un homenaje no dudéis en pasaros por el Campanu, seguro que no os decepciona. Si pasáis os agradecería que me dejéis vuestras impresiones.
Tenéis más datos sobre restaurantes en Llanes en otros artículos de mi blog.

Comer en Llanes

Restaurantes en Lanes

llanes

El Campanu
Calle de la Calzada
Llanes
985 40 10 21

Restaurante Txakoli Simon en Artxanda (Bilbao)

Este fin de semana he tenido visita en casa, todo fue mas o menos improvisado y es que el mismo sábado a las 11 de la mañana recibía un SmS de mi buen amigo Txetxu diciendo que se venia a Bilbao y a ver si tenia un hueco en mi casa para alojarle, como villa osaba siempre esta abierta para un amigo el pinteño se puso en camino y a las 17:30 ya le tenia en Basauri.

Después de una comida rápida a base de cous cous con pollo y verduras nos fuimos de cañitas por Basauri y después a iniciar al bueno de Txetxu en el noble de arte de pillarse un buen pedo a base de zuritos por la calle somera del casco viejo bilbaíno. tras unas paradas en el Nekane, el Jonen, el Soiz 3… nos fuimos a casa con la sensación de haberlo dado todo y sobre todo sabiendo que el día siguiente seria aun mas grande.

de potes por someraCon el gran Txetxu tomando algo en el Soiz 3

A las 15:00 se presento en mi pueblo de adopción Pablo I de Santander, un tío grande de volumen y más grande aun de forma de ser, sin pensarlo mucho nos montamos en su coche y subimos hasta el Txakoli Simon del monte Artxanda.
Artxanda es una de las zonas de recreo favoritas de los Bilbaínos a medio paso entre Sondika y Bilbao ha sido históricamente uno de los pocos lugares verdes de Bilbao (gracias a dios ahora tenemos bastantes mas), un lugar donde las cuadrillas hacían barbacoas, donde las familias hacían picnic los domingos y donde ahora la comunidad ecuatoriana de Bilbao hace sus fiestas con música a todo trapo los domingos 🙂

txakoli simon en Artxanda

Ahí podemos encontrar el Txakoli Simon, para muchos uno de los mejores sitios para comer un chuleton a la brasa de todo Bilbao, había ido muchas veces a comer ahí pero la cuestión era, ¿¿estaría a la altura de los dos gourmets que me acompañaban??.

pablo y Txetxu en el Txakoli Simon

El menú fue mas o menos claro, dos chuletones con sus respectivas patatas (como no quedaban chuletones de kilo nos pusieron de kilo y algo), un plato de huevos con morcilla para picar, el pan y dos botellas de agua (si, ya se que lo ideal hubiese sido un buen vino pero a los tres que íbamos a comer se nos unió nuestra amiga la resaca y no había manera). La cuenta fue clara, cada chuleton sale a 36 €, el plato de morcilla, patas y huevos a 8, el agua a 3 cada botella (ya llevamos 83 €) y los 10 € que nos quedan hasta alcanzar los 93 que costo la comida son de las patatas y el pan para tres personas.

El chuleton estaba espectacular, muy tierno y la morcilla también eso si, para mi realizaron varios sacrilegios que no son dignos de un lugar como este.

chuleton txakoli simon bilbao

1- Las brasas las hicieron con liquido inflamable y algunos cachos de carne traían el aroma del producto químico, esto para mi fue IMPERDONABLE, si me voy a gastar seis mil de las antiguas pesetas en un chuleton no me lo jodas haciendo unas putas brasas con un producto químico que va a dar un toque a la carne!!!!!!! Fueron muy pocos trozos en los que me paso, pero los suficientes como para darme cuenta.

2- La sal gorda, un chuleton sin sal gorda por encima es como un athletic sin bizkaitarras, como Queen sin Fredy Mercury o como el ayuntamiento de Bilbao sin azkuna…le falta algo, pues eso mismo le pasaba al chuleton, hombre, échale sal gorda y dale un poco de vidilla!!!! nos vino el chuleton con muy poca sal gorda, tan poca que no llegaba ni aun puñado.

3- las brasas debido al método de elaboración eran muy vivas y provocaba que la carne se hiciese mucho y además demasiado rápido, esto para muchos no será un problema pero para mi que me gusta la carne poco hecha si que puede llegarlo a ser aunque en verdad domino las carnes crudas y las muy hechas, yo acojo a todas y las doy un hogar en mi estomago.

4- la morcilla a base de esperar a sacarla con los chuletones se quedo fría, entiendo que siendo un lugar donde la comida se va sacando con turno de espera quieran sacar todo junto, pero no pasa nada por sacar primero un plato si se ha elaborado un poco antes.

Después de meternos los dos chuletones, los huevos, las patatas y demás Pablo nos invito a un valenciano que estaba de muerte, además de ser generoso en cantidad estaba elaborado con zumo natural y la parte de licor fue generosa. Cada valenciano salio a 6 € por cabeza (gracias Pablete!!)

A pesar de que os pueda parecer que no disfrute de la comida no os debéis quedar con esa sensación ya que disfrute como un enano, tal vez si mi estomago hubiese estado mejor podíamos haberlo regado con un criancita o tal vez le hubiésemos dado mas tute (aunque no sobro nada).

Quitando el tema del producto químico de las brasas diré que disfrute mucho de la carne, estaba un poco sosa para mi gusto pero no es nada que no se pueda remediar pidiendo un poco mas de sal gorda, eso si, cuidado al ir donde la chica y decirle “sal, gorda!!” ya que igual sale y os unta un par de guantazos por sopla gaitas 😉

Os recomiendo sin lugar a duda el Txakoli Simon, uno de los lugares míticos de Artxanda y de Bilbao y uno de los sitios a los que acudía con mi aita cuando era txiki y que ya por eso tendrá siempre un 10 para mí. Un sitio donde se come muy bien y donde podréis disfrutar de un buen chuleton.

http://www.txakolisimon.com/
Camino San Roque 89 – 480150 Bilbao (Bizkaia)
94 445 74 99
info@txakolisimon.com
Carta

Eusko Label y productos de la tierra

Hace mucho que no escribo un articulo para el blog, la verdad que tengo 8 restaurantes pendientes de calificar y me da una pereza horrible :).
Hoy no os voy a hablar de ninguno de ellos, os voy a escribir de una práctica que he comenzado a realizar hace unos meses y que creo que en la medida de lo posible deberíamos hacer todos según nos permitan nuestras economías, comprar productos de la tierra y de los pequeños comercios de nuestros barrios.

Todo empezó un día en el Eroski de Bilbondo, yo no suelo tomar leche porque el café me gusta solo y porque no me apetece, prefiero “tomar” la leche en una buena ración de queso idiazabal que en un vaso. Bien, mi señora me pidió que cogiese un lote de 9 briks de leche y al ir a coger la típica del eroski de marca blanca vi una leche de la asociación de baserritarras vizcaínos y me dije, “que cojones, para que se lleve el dinero un ganadero de a saber donde mejor que se lo lleve uno de Artea, Bakio o de Dima”.

Leche de Bizkaia

Cierto es que hay que rascar un poco mas el bolsillo para comprarla (comparándola con una marca blanca, si comparas con pascual, kaiku… sale parecido) pero por una caña en el centro de Bilbao te “clavan” 2,20 € y por un menú del día que encima no te quita el hambre te meten ya entre 11 y 14 €, gastamos bastante mas en cosas menos importantes (que San Miguel y Santa Mahou me perdonen).

¿¿No vamos a gastar 20 céntimos más en una leche de mayor calidad?? Y puedo decir que es de mayor calidad porque la he probado y sabe a “leche leche” (como diría Joaquín reyes en su monologo de las palabras duplicadas).

Después de pasarme al lado mas nacionalista del consumo lácteo di un paso mas, este si que se nota en la lista de compra. A la hora de comprar verduras, hortalizas y sobre todo carne me tiro siempre al eusko label.  Llamadme raro, pero me gusta pensar que si un día me da por correr el tour no voy a dar positivo porque la carne que he comprado y que viene de Alemania, Polonia o Irlanda están hasta arriba de hormonas… y lo dicho, para que se lleve los euros un tio que esta en Crackovia cebando al ganado con harina realizada con reses muertas o cebando al ganado con clenbuterol se lo doy a un baserritarras de Euskadi que además se va a gastar el dinero en el comercio del pueblo, en le bar junto a su casa….

Yo la verdad que prefiero gastarme 6 euros mas en la compra que no que me engañen pagando 5 € por una caña y un pintxo en el casco viejo, 6 por un cubata de garrafón en Mazarredo o 60 por una camiseta del Athletic que han fabricado 4 niños en Pakistan por 4 duros.

En la medida de lo posible os invito a contratar servicios y comprar productos de vuestra tierra, bien seáis vascos, madrileños, asturianos e incluso turolenses (si es que en verdad Teruel existe)… dejad de comprar productos marroquíes, chilenos, alemanes…que pueden ser mas baratos si, pero no tenemos ni idea de la calidad de los mismos, controles y sobre todo no ayudan a la economía que tenemos a nuestro alrededor.

Dejad a su vez de comprar en el Eroski, en el Mercadona… hay cosas que son baratas y de calidad, pero otras da lo mismo y se hace mas favor a nuestro pueblo, barrio… comprando al tendero de la esquina o en el mercado municipal , yo desde luego ya lo hago.

 

 

El Cachopo de la Sidreria El Texu en Meluerda (Ribadesella)

Hace unos fines de semana y para cerrar la temporada de verano quedamos con Pablo I de Cantabria y Enrique V de Pinto para afrontar lo que nos habían dicho que era un reto sobre humano, comernos un cachopo de Kilo.

El reto surgió un día de verano en el chiringuito del Borizu (Celorio, LLanes) y no pudimos echarnos para atrás, asi que buscamos un día que nos iba bien a todos y allí nos plantamos con ganas de hacer sufrir a nuestro cuerpo.

Tras una noche de rumba y chupitos (cosa que no ayudo mucho al día siguiente) nos despertamos y nos dirigimos a Ribadesella. Para los que no conozcáis la zona os diré que Ribadesella es un pueblo costero que esta a media hora de Celorio (Llanes) y que es precioso, posee un paseo muy bonito rodeando la ria y el mar que nos lleva a un pequeño alto desde el que ver los acantilados, el pueblo… mientras vemos unos murales que nos cuentan la historia del pueblo.

Uno de los murales con la historia de Ribadesella

Vistas de Ribadesella desde lo alto

monumento en ribadesella por los marineros muertos en faena

paseo de Ribadesella

A 10 minutos de Ribadesella se encuentra el pueblo de Meluerda, un pequeño pueblo donde podréis encontrar el Restaurante “El Texu”, lugar donde comeréis como autenticas bestias.

Íbamos con la lección bien aprendida, tabla “el texu” y cachopo de jamón y queso 🙂 , lo que nos habían recomendado.

Para empezar llego la tabla mixta “el texu”, una tabla giratoria que traía de todo, jamón serrano, chorizo picante, chorizo dulce, lomo ibérico, cecina, queso ahumando de pria, queso de Cabrales, queso blando de barro y chóped. Sobra decir que todo estaba delicioso y que fue un buen entrante para “hacer hueco al cachopo”. Luego nos arrepentiríamos un poco de haberle dado tanto al embutido, al queso y sobre todo al pan, pero lo dicho…quien puede resistirse a una tabla de embutidos que da vueltas???
El coste de la tabla fue de 14 € y era bien hermosa.

tabla el texutabla el texu

Llego el turno de los platos fuertes, laura se pidió un plato de cachopos de setas (8 €), el plato consiste en una fuente con 8 cachopos de setas (seta, jamón, queso, otra seta y todo rebozado).
Yo no llegue a probarlos porque bastante tenía mi alma con aguantar los chupitos del día anterior y el pedazo cachopo que me esperaba en mi plato, pero Laura y Pablo (que hizo hueco para probar medio) comentaron que estaban bien ricos.

Cachopos de setas “El Texu”

El cachopo de kilo, que decir del cachopo…no entraba en el plato, costaba dios y ayuda comerlo sin tirar nada fuera del plato por las dimensiones del cachopo y por la guarnición de patatas y ensalada.

cachopo el texu

Para los que no sepan que es un cachopo os diré que son dos filetes de ternera uno sobre otro rodeados de jamón serrano y queso, ¿¿se os hace poco?? Será que no os he dicho que además esta rebozado….

16 € cuesta esa joya gastronomita que estaba de 10, además de una buena cantidad el plato hacia gala de una calidad extraordinaria, ya que estaba muy jugoso, muy blandito y muy bien relleno.
Yo que soy de buen comer me las vi y desee para acabarme el cachopo y aunque lo hice debo confesar que deje la gran mayoría de las patatas y ensalada (no como el gran Pablo que se comió todo!!!!).

Mi amigo Kike sufrió los excesos de la noche anterior y poco pudo hacer contra ese demonio que se le presento vestido de carne, jamón y queso…

Kike con su cachopo

Pablo “el grande” tras meterse un kilo de cachopo al cuerpo

Con este plato coméis tranquilamente y os quedáis bastante bien (salvo que seáis unas mulas pardas como Pablo).

Después de comernos un heladito para bajar el llenazo de la comida debí hacer frente al ultimo obstáculo del día, laura había pedido una tarta de queso que no podía acabarse…la tarta casera al igual que el resto de platos tenia unas dimensiones bastante considerables y uno que además de gordo es masoca copio el capote, la muleta y se lanzo al ruedo a lidiar con semejante morlaco… deliciosa!!!!! 😀

tarta de queso El texu

La cuenta para 4 personas nos ascendió a poco mas de 103 €, pero habíamos pedido 3 cachopos, una de cachopos de seta, dos helados, la tarta, una de vino de la casa, dos caseras,2 de agua,3 cafés y 4 coca colas…

Yo personalmente si estáis por la zona os recomiendo muy mucho ir al restaurante “El Texu”, comeréis muy bien a un precio normal y saldréis saciados no, lo siguiente.

Sidreria El Texu (meluerda)

La única pega es que si no conoces la zona igual te pierdes por el camino y que salvo que vivas en el pueblo hay que ir en coche si o si, y la verdad es que a todos nos gusta darle al Larios…

Sidrería El Texu
Meluerda (Ribadesella)
665 083 200


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Inauguración Bistro Guggenheim Bilbao

El viernes pasado tuve el placer de ser invitado a la inauguración del nuevo restaurante Guggenheim y Bistró Guggenheim de Bilbao, así que me puse la sonrisa de los domingos y acudí al evento con todas las ganas del mundo.
Un amigo mío fue a comer al restaurante hace meses y me dijo que salio encantado, que se sale un poco del alcance de los bolsillos en general pero que merecida la pena.

El evento comenzaba a las 21:00 y como toda personalidad importante tuvimos que llegar un poco mas tarde para hacernos esperar, a las 21:30 nos plantamos en la alfombra roja y tras dar nuestro nombre a las chicas que custodiaban la entrada nos dirigimos flanqueados por dos hileras de velas al interior del restaurante y bar del museo. Por el camino un grupo de chicos y chicas que eran todo amabilidad nos ofrecían unas frutas bañadas en diferentes licores (piña con piña colada, fresas con mojito…), como aun no habíamos vencido a la vergüenza que siempre se apodera de nosotros en las inauguraciones no nos atrevimos a asaltar las diferentes mesas 🙂

El entrar al bar del museo Guggenheim vimos que estaba todo cuidado al detalle, a la decoración que siempre tiene el local había que sumarle las diferentes mesas donde preparaban delante nuestro los diferentes pinchos y tapas que iban a servir en la inauguración y una mesa de mezclas para el Dj que amenizaba la noche.

Para meternos en el ambiente nos movimos hasta la terraza del museo donde una chica nos ofreció unas copas de champagne Mumm, en un momento nos encontramos en medio de la terraza del museo Guggenheim, con vistas a un Deusto atardecido y una copa de champagne en la mano, un “feel like a sir” en toda regla.

Esta claro que este tipo de eventos en los que se ofrecen canapeses y bebidas gratis da igual que lo celebres en el Guggenheim con “gente guapa” que con los gitanos de Otxarkoaga, la gente se abalanza sobre la comida como si llevase tres meses sin comer, por ello mismo y a pesar de tener varios canapeses para probar solo pude catar un par de ellos.

Entre los pinchos que pude catar (que estaban todos de muerte) estaban la corteza de bacalao, unas tiras de piel de bacalao muy fritas que eran riquísimas, estaban muy torradas y parecían cortezas de cerdo pero con sabor de bacalao, todo un descubrimiento.

Despues nos trajo un camarero que era mas majo que las pesetas una bandeja con unos cuenquitos de cordero asado, puré de calabaza butternut y trazo de café que tenéis que probar. El cordero parecía mantequilla y se deshacía en la boca, para mí el pincho mas rico de los que probé en toda la noche. Este plato lo podéis degustar en el Bistró Guggenheim Bilbao en el menú carta y en el menú degustación. A mi me encanto.

Tras el cordero nos trajeron un platito de txangurro con espuma de zanahoria que estaba de 10, si yo fuese un buey de mar, un centollo…me gustaría que me cocinasen así. Me quede con ganas de repetir de lo bueno que estaba 🙂

Mientras íbamos tomando mas copas de champagne (cada dos por tres aparecía una chica ofreciéndose a llenar la copa, cosa que se agradece) nos fuimos aproximando a la mesa donde un chef preparaba mas cuenquitos con diferentes platos y pudimos probar el cogollo de Tudela impregnado en aceite de ajos con patata, huevo roto y aceitunas, este plato a mi me resulto algo insípido y la verdad no me convenció mucho, pero claro, comerlo después del cordero y el txangurro fue un golpe mortal para el pobre. (Fue como tomar un Don Simon después de un buen reserva de rioja)

Aquí terminaron los platos que yo pude probar, mi novia Laura si que probó unas brochetas de langostino antes de que nos ofreciesen unos macarrones de café como postre que también estaban deliciosos.

Después de la comida, nos pudimos sentar en la terracita que ya estaba más vacía mientras servían combinados en la barra. Allí tranquilamente nos pudimos tomar un par de Gin tonics para acabar una noche que fue perfecta (el detalle de poner perejil en el Gin tonic a mi me marco), al final el evento que estaba previsto finalizara a las 24:00 se extendio hasta la 01:30 que ya nos dijeron que teníamos que irnos a dormir (lo estábamos pasando tan bien que no nos queríamos ir)

CORRECCION: Fernando Luejo de Pernord Ricard España nos puntualiza el porqué del perejil
“La ginebra Beefeater 24, es una ginebra macerada durante 24 horas con ingredientes botánicos tales como corteza de pomelo rojo (también llevaba rodaja el combinado), té sencha japonés y té verde chino, entre otros 9.
El perejil no sabe, pero sí huele, es un potenciador de los herbales (los tés de la maceración), por eso se le añade a esta ginebra como nota diferenciadora.”

Muchas Gracias por la aclaración Fernando 😀

La noche nos sirvió también para conocer a Iker y Diana, Diana es la encargada de actualizar la sección Bilbao de Comer.es , con ella y su novio pasamos la velada y podemos decir que son una pareja de lo mas simpático y agradable, lo pasamos muy bien 🙂

El nuevo Bistró Guggenheim Bilbao no ha podido empezar con mejor pie, a un local con un diseño muy cuidado se une una cocina de altura que he podido confirmar en primera persona, nosotros ya estamos buscando un fin de semana libre para ir a comer y darnos un homenaje y la verdad es que os invitamos a hacer lo mismo. Seguro que no os defrauda 😉

 

Bistró Guggenheim Bilbao

Avda. Abandoibarra nº 2

48001 Bilbao Vizcaya

tel.: +34 944 239 333

reservas@bistroguggenheimbilbao.com

Reservas online con confirmación inmediata.

Descanso semanal domingo noche, lunes todo el día.

CARTA BISTRO GUGGENHEIM

Como podeis ver, me dedique a disfrutar de la noche y no tome muchas fotos, asi que he cogido alguna prestada de las que el museo guggenheim ha colgado en la web tilllate


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