El hombre contra la hamburguesa, Deluxe Bilbao

Hace unos días estábamos haciendo nuestro particular día de chicas en la bodeguilla ( la zona de santutxu) cuando surgió el tema del programa “Crónicas Carnívoras” y las hamburguesas que hacen en un restaurante de Amarillo Texas. A los cinco minutos algunos de los presentes estábamos salivando y nos vimos obligados a quedar un día para ir a comer unas hamburguesas gigantes.

El sitio elegido fue el Restaurante deluxe en Bilbao, un lugar conocido en Bilbao por sus hamburguesas gigantes, entre estas hamburguesas podemos encontrar las llamadas catedrales, hamburguesas de hasta 4 kilos para las personas con mas hambre (estas catedrales cuestan desde 45 € la normal hasta los 65 de la doble, eso si, la doble son 4 kilos de carne, ¿¿algún valiente??).

Como paso previo a la cena quedamos en la calle ledesma para tomar unos potes, para no tener perdida quedamos en el mismo bar ledesma, un bar que siempre ha sido de paso obligatorio cuando quedamos el club de la sed impía, ¿¿la razón?? La mejor razón de todas, hasta hace poco tenia un póster de Julen Guerrero y no veíamos un lugar mejor en el que beber que uno en el que la perla vigila todos nuestros pasos. Hay que decir que el bar lo han remodelado y desde entonces ha perdido todo el glamour que le daba el póster de Julen, aunque en defensa del bar ledesma diremos que lo han sustituido por una foto firmada del santutxiano ilustre Ibai Gomez, fino extremo bilbaíno del Athletic que desborda calidad en cada acción (aunque en la cuadrilla somos muchos los que decimos que el gran Mitxelo era mejor 😉 )

Tras unos potes en Ledesma y visitar el Ein Prosit para tomar una cerveza de trigo nos fuimos al Deluxe, nada mas llegar vimos que había un montón de gente y que nos tocaría esperar, esto nos lo podíamos haber ahorrado ya que intentamos reservar una mesa la noche anterior sin éxito, no se porque extraña razón no reservan mesas si la hora de la reserva es anterior a las 23 horas. Viendo que teníamos unas 4 mesas delante nuestro nos hicimos fuertes en la barra y nos tomamos unas cervezas mientras hacíamos hambre.

Tras una espera de unos 45 minutos nos toco el turno de cenar, los que no seáis muy observadores deberéis saber que no van a venir a servirte en la mesa, debes ir a una caja que hay al final de la barra y ahí solicitar lo que desees cenar, después de pedir y pagar deberás esperar a que suene la bocina y la pantalla muestre tu numero y acercarte a una ventana de la cocina a recoger la comanda, un sistema muy útil para el restaurante pero que a mi se me antoja muy cutre, vale que te ahorras personal y agilizas el servicio pero pierdes mucha imagen y publico, eso si, viendo las colas que había parece que les va bien así.

Eramos cinco personas a cenar así que pedimos 4 hamburguesas deluxe dobles y dos raciones de patatas (una ali oli y otra de queso y bacón).

Empezare por lo mas fácil, las patatas.

Las patatas no son nada del otro mundo, una ración mas o menos grande pero caras para la cantidad y calidad que daban, el ali oli no era nada del otro mundo y las patatas de queso y bacón eran de risa, la salsa insípida y el bacón desaparecido en combate, si vais a pedir patatas pedir estas ultimas que se suponen que son típicas del local aunque lo dicho, no esperéis que sean la “re hostia”. El precio de las patatas ali oli es de 5 € y el de las patatas deluxe de 6€, por ese precio en cualquier hamburguesería, pollería o restaurante te ponen dos raciones de patatas como dios manda.

patatas deluxe henao bilbao

El plato estrella de la noche llego casi a la vez que las patatas, las hamburguesas deluxe dobles, la hamburguesa esta formada por Doble de carne, Jamón, lechuga, huevo, queso, bacón, pepinillo, tomate, cebolla, mayonesa y pan mucho pan.

Lo primero que os diré es que al ver la hamburguesa se ve que se cumple lo que se promete: una hamburguesa muy grande, aunque también diré  que era todo pan. Esa misma hamburguesa con menos pan ganaría muchísimo mas pero claro, ya no podríamos venderla como una hamburguesa gigante.

De sabor os diré que aprobaba, no suspendía pero tampoco es para enmarcarla o llevar ala familia para quedar como un señor, he probado miles de hamburguesas de mejor sabor que la hamburguesa deluxe. En la misma zona tenéis el Don Jamón (plaza circular con calle navarra) que por menos dinero te ponen una hamburguesa grande, con doble carne y que le da mil vueltas a la que me comí yo ese día en el deluxe.

Para mi no merece la pena ir a gastarse 12 euros en esta hamburguesa que como os he dicho no pasa de ser una hamburguesa normal con una súper cubierta de pan.

 

Del grupo de personas que fuimos no se puede decir que seamos unas nenazas comienzo pero si se puede decir que no nos acabamos la hamburguesa, yo deje un cuarta parte, Ruben seria una tercera y Asier la mitad aproximadamente. En mi defensa diré que tenia un virus estomacal que hizo que me pasase varios días reclamando el trono de gondor con bastante frecuencia y poca consistencia (a buen entendedor…)

 

Con el estomago lleno y una bolsa con las sobras para el día siguiente (sobras que nos dieron con cara de pocos amigos, coño…ni que no las hubiese pagado!!!!) nos dirigimos a tomar un gin tonic a “la antigua cigarrería” de la zona Diputación.

Nada mas entrar en el bar vimos que el lugar poco tenia que ver con un grupo de santutxutarras como nosotros, un ambiente pijo-senior que ya nos anunciaba lo que nos iba a pasar. Tras pegarnos un poco para llegar a la barra del bar y conseguir que un asiático con pinta de ser el amigo gay de alguna pija de indautxu nos sirviera nos dimos cuenta de lo mucho que echamos de menos los bares del barrio (Como el Arambarri) cuando pisamos el centro de Bilbao. 12,5 € por una mierda de gin tonic g’vine!!! Como para tomarse varios!!!!! Para que os hagáis una idea, una hamburguesa gigante del deluxe cuesta menos que un gin tonic en la antigua cigarrería….

La cara de Ruben en la foto…lo dice todo!!!

Después de que nos robases a mano armada por un cacharro y con el estomago a punto de estallar cogimos un taxi en la antigua plaza de España y nos dirigimos a nuestro pueblo a descansar un poco la tripa.

Como conclusión os diré que el Deluxe si que pone unas hamburguesas grandes pero su calidad desde luego no es la que era (ya lo había visitado con anterioridad y me pareció mucho mejor que esa noche), existen hamburguesas en Bilbao o Basauri con genero bueno, grande y mas barato que el deluxe. Eso si, si os hace gracia llevar a los colegas para ver las catedrales, las hamburguesas de dos pisos…. hacedlo, pero sabed que es mas fama de lo que en verdad es.

Deluxe Bilbao

Calle Henao, 28 – 48009 Bilbao

944 02 90 27


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Taberna Sarkue del Casco Viejo de Bilbao

Buceando entre las páginas de cupones y descuentos encontré un cupón que la verdad que estaba muy bien de precio y tenía muy buena pinta.

El cupón consistía en dos consumiciones y dos tablas a elegir en el bar bilbaíno Sarkue, este bar esta en una de las míticas siete calles bilbaínas, concretamente en la calle Tendería 9.

La oferta era clara, para poder disfrutar de la oferta deberíamos reservar con al menos 24 horas de antelación y así lo hicimos eso si, este tramite casi hace que no fuésemos al bar y os contare porque.

Llamo mi novia laura para reservar y nada mas llamar la primera sorpresa, no solo debíamos reservar sino que debíamos decir ya que dos tablas queríamos, como no lo habíamos pensado le dijimos al camarero que lo íbamos a pensar y que le llamábamos en unos minutos.
Tras deliberarlo un poco decidimos tirar por lo clásico una tabla de jamón ibérico y después algo menos típico como la tabla de ventrisca con dulce de tomate.
Con esa decisión tomada le llamamos al camarero para decir nuestra comanda y ver a que hora podíamos pasarnos, aquí el camarero hizo gala de unas maneras poco apropiadas para estar sirviendo al personal detrás de una barra (suponemos que por el trabajo que podían tener en ese momento, porque al día siguiente fue lo contrario), cuando mi novia le estaba diciendo la hora va y le suelta un “venga rapidito que no tengo todo el tiempo, que tengo que atender”. ¿¿Perdona?? Creo que soy un cliente que va a darte dinero (aparte de la consumicion del bono nos tomamos dos rondas) así que trátame con un poco de educación y amabilidad.

Ya con pocas ganas de ir me levante el día anterior y me fui al gimnasio de atxuri a quemar las calorías que me iba a meter después, después de curtir un poco el cuerpo y de quitarnos el oxido nos dirigimos al centro de Bilbao a tomar un pote e ir a disfrutar del cupón.

De atxuri a la calle tendería se tarda unos 5 minutos así que en nada llegamos a nuestro destino, la primera conclusión del bar esta bien, es un sitio bonito, cuidado al detalle, con una barra de pintxos muy resultona y decorado con unas fotos antiguas de la ria de Bilbao que le dan un toque muy bonito y txirene al bar. Eso si, el bar es muy estrecho y pequeño por lo que no invita a tomarse una tabla o algo mas que unos pintxos, eso si, los pintos vuelvo a recalcar que tenían una pinta buenísima.

Para empezar pedimos un crianza y una caña para ver el local y comentarle al camarero que éramos los de la tabla, debo decir que nos atendió un chico que era majísimo, educado, atento y con una sonrisa en la cara en todo momento (y creedme si os digo que no es lo común, como nos paso en txomin barullo ese mismo día). Luego entendimos el cambio de forma de ser que había sufrido el camarero de un día a otro, a eso de las 14:00 llego otro camarero, el de turno de tarde y el que nos atendió por teléfono.

El bar como os he dicho era pequeño y no tenia mucho sitio para poder sentarse a comer las tablas pero nuevamente el dios de la cocina se nos apareció e hizo que se quedase libre una barandilla con dos sillas en la que pudimos sentarnos a degustar las tablas con la vista fijada a unas fotos en blanco y negro de un artista bilbaíno.

La tabla de jamón llego en primer lugar, el jamón estaba delicioso, era un jamón que sin ser un 5js era de calidad, de un sabor intenso, bien cortado y que en contra de lo que suele pasar con los cupones venia en una cantidad mas que digna (ya con el jamón me quede bien, cosa rara en mi). El jamón venia acompañado de una rebana de pan de hogaza tostada que le dio ya el toque final al plato de jamón que ya de por si era exquisito.

Taberna Sarkue Bilbao

Tras la tabla de jamón nos llego la tabla de ventresca con dulce de tomate, con un aspecto apetitoso a mas no poder no tardamos mucho en abalanzarnos sobre ella y ver que estaba deliciosa, unos troncos de ventresca gordos y de calidad y un dulce de tomate que hacia que deseases que el cuenquito no tuviese fin. Una verdadera gozada para el paladar. Como podéis ver en la foto el palto venia acompañada de una ensalada a la que le faltaba algo de aliño como único punto negativo.

Las diferentes tablas que ofertaba el bar Sarkue eran las siguientes:

Tabla de jamón Ibérico
Tabla de chorizo Ibérico
Tabla de salchichón
Tabla de queso de oveja
Tabla de queso del roncal
Tabla de queso curado de cabra
Tabla de ventresca y dulce de tomate
Tabla de sardinillas y dulce de pimiento

Yo la verdad que debo decir que salí muy contento del lugar, nos ofrecieron por los 10 € que costo el bono dos tablas de calidad, con buena cantidad y además el servicio en todo momento fue excelente. Y aunque no sea un lugar para ir a comer os lo recomiendo para vuestras rutas de pintxos y potes por el casco viejo.

Después de las tablas del Sarkue dimos una vuelta por el casco viejo, pasamos por somera, por barrenkale… y acabamos entrando en le bar de txomin barullo de esta ultima calle, ahí pedimos un pintxo txapela, una iniciativa de los bares del casco viejo por la que por el precio de 2,5 € puedes degustar un pintxos inspirado en la txapela y una estrella damm de 25 cl.

El pintxo del txomin barullo debo decir que era de risa, una pasta brie rellena de diferentes verduras caramelizadas con un pimiento a modo de txapela, la idea era muy buena y tenia un aspecto cojonudo eso si, el relleno de la pasta brie se lo debieron dejar en otros pintxos porque el de laura y el mío venían vacíos, además la pasta estaba pelin grasienta.
Pero eso si, el pintxo no fue lo peor del bar, las dos camareras tenían una cara de no haberse reído en la vida y encima sus modales y sobre todo los ladridos con los que se comunicaron conmigo dejaban mucho que desear. Al final el mismo problema de siempre en la hosteleria vasca y española, LA FALTA DE PROFESIONALISMO!!! Si no vales para estar detrás de la barra vete a trabajar a otro lado.

Sarkue
Tendería 9
946568077


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Restaurante El Campanu en Llanes (Asturias)

El día 4 de agosto es el cumpleaños de mi hermana Nekane y el 8 el de mi madre Tella, por ese motivo y aprovechando que tanto ella como mi madre estaban ya veraneando en el pueblo asturiano de Celorio (Llanes) nos decidimos a acercarnos el fin de semana allí y celebrarlo comiendo en el restaurante “El Campanu”.

El Campanu es el restaurante al que siempre iba con mi madre y mi padre cuando era un poco más joven y delgado y queríamos celebrar algo en Llanes, por ello le guardo muy buen recuerdo y siempre estará entre mis lugares favoritos, por ello cuando decidimos acercarnos a ver a mi ama y hermana no dude en donde debía reservar mesa.

Como teníamos mesa reservada a las 15:00 del sábado y como Llanes siempre esta lleno de turistas que copan y abarrotan las calles y parkings nos acercamos un poco antes de la hora al pueblo, para la causa ya habíamos reclutado un rato antes al gran Jesús de la Cruz García, más conocido mundialmente como el gran Txus que no es de la familia pero como si lo fuese.

Para la comida pedimos tres entrantes a compartir y un plato principal cada uno, todas las veces que habíamos ido a comer al Campanu habías aprendido la lección de pedir poco al ser las raciones bien grandes, esta vez vimos que como todo eso también había cambiado.

Llegó el primer entrante, unas croquetas de queso y huevo cocido que sin ser nada del otro mundo se dejaban comer, para mi gusto estaban un poco flojas de sabor. Eso si, la bechamel perfecta, muy fina pero lo dicho, flojas de sabor (aunque ya sabéis que soy un enamorado de los sabores fuertes). La ración era la típica docena, no esta mal ya que por su precio (7 €) en la mayoría de los sitios te suelen dar media docena.

Después de las croquetas llegó un fijo en las visitas de mi familia al restaurante, el revuelto de setas y gambas, un revuelto que tal vez está bien para compartir tres personas pero no para 5 que éramos. El plato era muy sabroso tanto que para el resto de comensales estaba salado. Para mi que un restaurante te sirva un plato salado es un error imperdonable, es un error o bien de concentración (no acordarse de si he puesto sal o no) o bien de inexperiencia. Si a mi no me queda un plato salado en casa…¿¿como es posible que le quede a un profesional de la cocina??
Un revuelto que de estar en su punto de sal hubiese sido delicioso no puede pasar del aprobado por ese fallo garrafal. Su precio es de 12 €.

Antes del plato principal llegó el plato de jamón ibérico, un buen plato de jamón cortado a cuchillo y a loncha pequeña que estaba bien sudado y tenía un sabor delicioso. Un entrante perfecto, poco más puedo decir. El plato de jamón sale a 20 € el plato.

Después de los entrantes tocó el momento de los platos estrella, mi hermana, Txus y yo nos decantamos por el San Jacobo (no se porque no le llaman cachopo), mi madre por un Xargo a la plancha y mi novia Laura por unos pimientos rellenos de ternera.

A pesar de haber catado todos los platos que se pidieron para probarlos y dar mi opinión en el blog me centraré en el cachopo que es el plato que yo pedí y que siempre pido cuando voy al Campanu.

Lo primero que debo decir es que es el cachopo más pequeño que he comido nunca comiendo a la carta en Asturias. Hace años el cachopo del Campanu servíaa para comer sin necesidad de tomar un entrante previamente, esta vez de no haber comido nada más me hubiese quedado con hambre. Por los 18 € que cuesta te comes un pedazo cachopo en el bar Borizu de Celorio que no se lo salta un gitano.

Debo decir que me decepciono un poco, para que os hagáis una idea deciros que me comí el mío, un tercio del de mi hermana Nekane, medio pimiento relleno de mi novia Laura y un buen cacho de pescado de mi madre. Eso antes era impensable.
De sabor el cachopo estaba muy rico, tal vez lo único que le puedo achacar es que el queso era muy flojo de sabor, los que siguen mi blog saben que me gustan los sabores fuertes y este queso era muy suave.

Los pimientos rellenos, este plato prometía mucho estéticamente cuando lo sacaron, dos pimientos de considerable tamaño naturales (generalmente siempre ponen de bote) y asados en el propio restaurante. Digo prometían porque sequedó en eso, los pimientos estaban sin pelar, algo que puedo hacer yo en casa, pero no en un restaurante, además el relleno era carne picada así sin más, sin nada de gracia. De sabor estaban muy ricos eso si, pero claro, era pimiento asado con carne, era imposible que estuviese malo. Como dato a mejorar no hubiese estado mal que nos hubiesen indicado que el pimiento tenía algún palillo sujetando los pimientos, porque mi novia casi se lo traga. El precio de los pimientos era de 11 € el plato.

El xargo que comió mi madre estaba muy rico, estaba bien hecho y tenía un gran sabor, me comí una cuarta parte del mismo y debo decir que a pesar de que cuando lo probé estaba ya frío me encanto su sabor. Su precio es de 21 €, si lo vais a probar preguntar el precio antes ya que los pescados frescos varían su precio según el precio de la lonja o el mercado y si no queréis llevaros un disgusto después es mejor que preguntéis, el precio del kilo es de 30 € (o al menos cuando nosotros lo pedimos).

La comida la acompañamos con su pan recién horneado (1€ cada uno), dos botellas de agua (2,50 cada una) y dos botellas de crianza rioja Coto que salió a 11 € por botella. Después de la comida (de la que mi madre y hermana salieron llenas y contentas) tomamos en la terraza del restaurante un escocés (txetxu y yo) y tres cafés para las señoritas que nos acompañaban.

El precio total de la comida ascendió a 168,90 € y en notas generales debo decir que estuvo bien, tal vez soy un poco mas critico con el Campanu porque para mi es un lugar especial al que guardo mucho cariño.
Los platos principales salvo los pimientos que no tenían nada especial eran buenos y muy ricos, la calidad de los ingredientes es excepcional y debo recalcar que la educación y las buenas maneras de la camarera que nos atendió fueron en todo momento magníficas.

Si vais a Llanes de veraneo y queréis daros un homenaje no dudéis en pasaros por el Campanu, seguro que no os decepciona. Si pasáis os agradecería que me dejéis vuestras impresiones.
Tenéis más datos sobre restaurantes en Llanes en otros artículos de mi blog.

Comer en Llanes

Restaurantes en Lanes

llanes

El Campanu
Calle de la Calzada
Llanes
985 40 10 21