Inauguración Bistro Guggenheim Bilbao

El viernes pasado tuve el placer de ser invitado a la inauguración del nuevo restaurante Guggenheim y Bistró Guggenheim de Bilbao, así que me puse la sonrisa de los domingos y acudí al evento con todas las ganas del mundo.
Un amigo mío fue a comer al restaurante hace meses y me dijo que salio encantado, que se sale un poco del alcance de los bolsillos en general pero que merecida la pena.

El evento comenzaba a las 21:00 y como toda personalidad importante tuvimos que llegar un poco mas tarde para hacernos esperar, a las 21:30 nos plantamos en la alfombra roja y tras dar nuestro nombre a las chicas que custodiaban la entrada nos dirigimos flanqueados por dos hileras de velas al interior del restaurante y bar del museo. Por el camino un grupo de chicos y chicas que eran todo amabilidad nos ofrecían unas frutas bañadas en diferentes licores (piña con piña colada, fresas con mojito…), como aun no habíamos vencido a la vergüenza que siempre se apodera de nosotros en las inauguraciones no nos atrevimos a asaltar las diferentes mesas 🙂

El entrar al bar del museo Guggenheim vimos que estaba todo cuidado al detalle, a la decoración que siempre tiene el local había que sumarle las diferentes mesas donde preparaban delante nuestro los diferentes pinchos y tapas que iban a servir en la inauguración y una mesa de mezclas para el Dj que amenizaba la noche.

Para meternos en el ambiente nos movimos hasta la terraza del museo donde una chica nos ofreció unas copas de champagne Mumm, en un momento nos encontramos en medio de la terraza del museo Guggenheim, con vistas a un Deusto atardecido y una copa de champagne en la mano, un “feel like a sir” en toda regla.

Esta claro que este tipo de eventos en los que se ofrecen canapeses y bebidas gratis da igual que lo celebres en el Guggenheim con “gente guapa” que con los gitanos de Otxarkoaga, la gente se abalanza sobre la comida como si llevase tres meses sin comer, por ello mismo y a pesar de tener varios canapeses para probar solo pude catar un par de ellos.

Entre los pinchos que pude catar (que estaban todos de muerte) estaban la corteza de bacalao, unas tiras de piel de bacalao muy fritas que eran riquísimas, estaban muy torradas y parecían cortezas de cerdo pero con sabor de bacalao, todo un descubrimiento.

Despues nos trajo un camarero que era mas majo que las pesetas una bandeja con unos cuenquitos de cordero asado, puré de calabaza butternut y trazo de café que tenéis que probar. El cordero parecía mantequilla y se deshacía en la boca, para mí el pincho mas rico de los que probé en toda la noche. Este plato lo podéis degustar en el Bistró Guggenheim Bilbao en el menú carta y en el menú degustación. A mi me encanto.

Tras el cordero nos trajeron un platito de txangurro con espuma de zanahoria que estaba de 10, si yo fuese un buey de mar, un centollo…me gustaría que me cocinasen así. Me quede con ganas de repetir de lo bueno que estaba 🙂

Mientras íbamos tomando mas copas de champagne (cada dos por tres aparecía una chica ofreciéndose a llenar la copa, cosa que se agradece) nos fuimos aproximando a la mesa donde un chef preparaba mas cuenquitos con diferentes platos y pudimos probar el cogollo de Tudela impregnado en aceite de ajos con patata, huevo roto y aceitunas, este plato a mi me resulto algo insípido y la verdad no me convenció mucho, pero claro, comerlo después del cordero y el txangurro fue un golpe mortal para el pobre. (Fue como tomar un Don Simon después de un buen reserva de rioja)

Aquí terminaron los platos que yo pude probar, mi novia Laura si que probó unas brochetas de langostino antes de que nos ofreciesen unos macarrones de café como postre que también estaban deliciosos.

Después de la comida, nos pudimos sentar en la terracita que ya estaba más vacía mientras servían combinados en la barra. Allí tranquilamente nos pudimos tomar un par de Gin tonics para acabar una noche que fue perfecta (el detalle de poner perejil en el Gin tonic a mi me marco), al final el evento que estaba previsto finalizara a las 24:00 se extendio hasta la 01:30 que ya nos dijeron que teníamos que irnos a dormir (lo estábamos pasando tan bien que no nos queríamos ir)

CORRECCION: Fernando Luejo de Pernord Ricard España nos puntualiza el porqué del perejil
«La ginebra Beefeater 24, es una ginebra macerada durante 24 horas con ingredientes botánicos tales como corteza de pomelo rojo (también llevaba rodaja el combinado), té sencha japonés y té verde chino, entre otros 9.
El perejil no sabe, pero sí huele, es un potenciador de los herbales (los tés de la maceración), por eso se le añade a esta ginebra como nota diferenciadora.»

Muchas Gracias por la aclaración Fernando 😀

La noche nos sirvió también para conocer a Iker y Diana, Diana es la encargada de actualizar la sección Bilbao de Comer.es , con ella y su novio pasamos la velada y podemos decir que son una pareja de lo mas simpático y agradable, lo pasamos muy bien 🙂

El nuevo Bistró Guggenheim Bilbao no ha podido empezar con mejor pie, a un local con un diseño muy cuidado se une una cocina de altura que he podido confirmar en primera persona, nosotros ya estamos buscando un fin de semana libre para ir a comer y darnos un homenaje y la verdad es que os invitamos a hacer lo mismo. Seguro que no os defrauda 😉

 

Bistró Guggenheim Bilbao

Avda. Abandoibarra nº 2

48001 Bilbao Vizcaya

tel.: +34 944 239 333

reservas@bistroguggenheimbilbao.com

Reservas online con confirmación inmediata.

Descanso semanal domingo noche, lunes todo el día.

CARTA BISTRO GUGGENHEIM

Como podeis ver, me dedique a disfrutar de la noche y no tome muchas fotos, asi que he cogido alguna prestada de las que el museo guggenheim ha colgado en la web tilllate


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Barrio del Húmedo y Parador Nacional de León

Hace pocos días fue el cumpleaños de Laura, desde hace unos años hemos cogido la costumbre de pasar unos días de relax y vacaciones a algún hotelito con encanto a modo de regalo para los dos. Esta vez toco el parador nacional de León (Hostal San Marcos).

El parador de león es un edificio con mucha historia, en su época fue un hostal de peregrinos que hacían el camino de santiago, después fue cárcel y fuerte en la guerra civil y ahora, y gracias a que las mentes iluminadas que quisieron demolerlo por considerarlo un símbolo del franquismo no lo hicieron, es un hostal de 5 estrellas que guarda en sus fachadas y en su interior pequeñas joyas del arte plateresco español.

El hotel es una pasada, ya al llegar impresiona su fachada repleta de símbolos que recuerdan su pasado jacobino, la cruz de santiago esta presente en casi toda ella. Al entrar es como si te alojases en un castillo por el efecto de sus paredes, sus cuadros, tapices…merece la pena. Además como no debía ser menos la atención y el trato de los trabajadores del Parador Nacional de León fue exquisito en todo momento (cosa que a veces en otros lugares no ha sido así)

Por lo demás la habitación era muy cómoda y amplia, si pecaba de ser muy antigua, se ve que al querer dar un aire añejo al hotel no han dejado que entre la moda actual y las habitaciones se han quedado un poco desfasadas en diseño que no en prestaciones.

La única pega que le puedo encontrar es que para ser un hotel de 5 estrellas había telarañas en los barrotes de la terraza y en las estatuas que adornan su claustro. Dicho claustro es digno de ver y de dedicar un buen rato a contemplar las columnas, los detalles del techo, los jardines…una pena que no tengan una barra de bar junto a las mecedoras que poblaban los pasillos del mismo porque no me imagino un lugar mejor para tomar una cervecita al atardecer.

Como imaginareis no fuimos a León para estar adorando el parador sino que nuestro viaje llevaba detrás un objetivo bastante mas pecaminoso y es que si amigos, nuestro viaje lo dirigió la gula y las ganas de probar las famosas tapas de León 🙂

No os voy a poner todos los sitios a los que fuimos pero si algunos de los que mas me habían hablado y sobre los que había leído en algunos foros de Internet

Rebote:
Este bar se caracteriza por unas tapas de croquetas que son una delicia, al pedir cualquier consumición puedes elegir una tapa de croqueta (solo viene una) de varios sabores. Yo probé la croqueta de Pizza, la de morcilla de León y la Jalisco con un toque picante. Para mi la mejor es la de la Morcilla. No podéis dejar de ir, eso si, el servicio es pésimo, las camareras parece que tienen una parálisis facial que les impide sonreír.

La Bakanal
Este bar tiene mas pinta de pub para tomar una copilla, nosotros fuimos cuando estaban ya cerrando el resto de bares (16:30) y la chica nos sirvió muy amablemente y además nos dio de tapa un plato de patatas fritas con bacón que era mas que generoso. Si no te gusta el bacón o eres de esos que no comen animales también puedes pedirlo con champiñones 😉

Jabugo
El bar que mas me decepcionó, ojo, las tapas son gratis y te la dan por cortesía por lo que esta mal y es injusto quejarse (vaya por adelantado) pero al comparar con los bares que le rodeaban salía perdiendo. Aquí tomamos una tapa de patatas fritas y de morcilla (cuando me refiero a tapa de morcilla, me refiero a una rebanada de pan con morcilla encima)

Latino
El Latino, otro bar donde la amabilidad de los camareros brilla por su ausencia, fuimos tres veces y nos tocaron tres camareros diferentes y no se salvaba ni uno, quitando una chica que nos atendió el primer día el resto eran mas lentos que el caballo del malo (y no estaba lleno el bar cuando fuimos). De tapa tienes un platito de salchichas con patatas y de chipirones estofados con patatas. Si vais pedir la de txipis porque las salchichas no eran muy abundantes.

Rocco
Este bar ofrece de tapa un cacho de chorizo frito o de morcilla de León, os recomiendo pedir la morcilla ya que esta deliciosa aunque eso si, si queréis morcilla ir al bar “La Bicha”

La Bicha
Tiene fama de tener la mejor morcilla de todo León y así nos lo dijo un charcutero muy majo de la charcutería Inma del mercado Conde Luna de león. El camarero es un tipo muy majo que incluso se atrevió a hacer un par de bromas a las chicas que estaban delante mío y que incluso se me insinúo en bromas. Lo dicho, si vais al húmedo no podéis dejar de pasar por este bar, eso si, aviso a navegantes esta siempre lleno y es difícil hacerse un hueco.

Rincón Andaluz
De los primeros bares que vimos abiertos y de los primeros que entramos, la verdad que estaba vacío y con sevillanas a todo volumen y dijimos…¿Por qué no?.
El camarero era un señor andaluz que desde luego debió haberse dejado la gracia en su Andalucía natal aunque para meternos una pedazo de tapa de jamón y cecina no le hizo falta gracia. Nos puso una pedazo tostada de pan tumaca con jamón y cecina que era un manjar de dioses. NO dejéis de pasar por este bar 🙂

Gaucho
Lo encontramos por la noche y tenia muy buena pinta, es un bar con menos pinta de tasca que el resto y que da tres tapas para elegir, patatas gaucho, patatas con picadillo y sopas de ajo. Nosotros optamos por el picadillo y las patatas gauchas, me quede con ganas de las sopas de ajo.

Besugo
Aunque el primer día nos atendió el hermano perdido de cañita brava al día siguiente regresamos y mi opinión del bar cambio por completo. La primera noche nos obsequiaron con unas patatas bravas y un plato de gambas cocidas, al día siguiente sin embargo y a pesar de ir cuando ya estaban cerrando la camarera que era una chica de lo más maja y sonriente nos puso de ágape unos chipirones estofados que estaban de 10.

Llar
Este fue el primer bar al que entramos, acababan de abrir y el servicio fue un resumen de lo que nos iba a esperar, un chico sudamericano que nos puso los cortos y la ración de patatas con salsa de queso (también había ali oli o ajo aceite que dicen mis amigos valencianos) igual que si estuviese echando el grano a las gallinas.

Alpargata
Ya a unas horas intempestivas encontramos abierto este bar, ya solo quedábamos en el húmedo mi señora, yo y un grupo de despedidas de solteros que desde luego iban ya un poco tocados. El camarero aun así nos sirvió muy amablemente y nos obsequió con un par de cojonudos, unos huevos de codorniz a la plancha con un toque de pimentón picante que le daban mucha gracia.

La Gitana
Este bar fue el más anecdótico de todos, pedimos un par de cortos y nos pusieron una bandejita muy bien surtida de pollo frito, el pollo buenísimo y el camarero de lo más correcto. Todo estaba en orden hasta que llegaron un grupo de matrimonios asturianos que se dejaron la educación en la cuenca porque desalojaron el bar entero con sus malos modales y sus gritos. Y no exagero, uno de los parroquianos habituales del bar llamo y todo a la policía.

Mesón San Martín
Este bar esta justo en frente del rebote y ningún día lo vimos a rebosar como estaban el resto, vale que el servicio era como en todos los bares y el precio el mismo pero leñe, la tapa era un huevo con picadillo. Una persona que no acepta una tapa de huevo con picadillo no es de fiar, os lo digo yo.
El bar por lo demás muy limpio, rápidos en el servicio y con una tapa que merece la pena.

Con este grupo de bares que os comento ya tenéis para estar entretenidos una mañana entera, recordad que León es una ciudad preciosa con muchos edificios que ver, tenéis la catedral que es una verdadera joya arquitectónica, el palacio de los guzmanes, la casa botines o el mismo parador San Marcos. No dudéis en visitarla, si vais a la oficina de información que esta en el antiguo ayuntamiento os explicaran muy bien la historia de León y sus monumentos, a nosotros nos atendió una chica llamada Zaira que además de enseñarnos un poco el León cultural nos explico donde tapear de 10.

Parador de León

Pza. de San Marcos, 7

987237300

Para las tapas, os recomiendo la plaza San Martín que es el epicentro de los bares de tapas, disfrutadlo. No he sacado muchos fotos de los bares y las tapas porque me dedique a disfrutarlos 😉


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