Taberna Sarkue del Casco Viejo de Bilbao

Buceando entre las páginas de cupones y descuentos encontré un cupón que la verdad que estaba muy bien de precio y tenía muy buena pinta.

El cupón consistía en dos consumiciones y dos tablas a elegir en el bar bilbaíno Sarkue, este bar esta en una de las míticas siete calles bilbaínas, concretamente en la calle Tendería 9.

La oferta era clara, para poder disfrutar de la oferta deberíamos reservar con al menos 24 horas de antelación y así lo hicimos eso si, este tramite casi hace que no fuésemos al bar y os contare porque.

Llamo mi novia laura para reservar y nada mas llamar la primera sorpresa, no solo debíamos reservar sino que debíamos decir ya que dos tablas queríamos, como no lo habíamos pensado le dijimos al camarero que lo íbamos a pensar y que le llamábamos en unos minutos.
Tras deliberarlo un poco decidimos tirar por lo clásico una tabla de jamón ibérico y después algo menos típico como la tabla de ventrisca con dulce de tomate.
Con esa decisión tomada le llamamos al camarero para decir nuestra comanda y ver a que hora podíamos pasarnos, aquí el camarero hizo gala de unas maneras poco apropiadas para estar sirviendo al personal detrás de una barra (suponemos que por el trabajo que podían tener en ese momento, porque al día siguiente fue lo contrario), cuando mi novia le estaba diciendo la hora va y le suelta un “venga rapidito que no tengo todo el tiempo, que tengo que atender”. ¿¿Perdona?? Creo que soy un cliente que va a darte dinero (aparte de la consumicion del bono nos tomamos dos rondas) así que trátame con un poco de educación y amabilidad.

Ya con pocas ganas de ir me levante el día anterior y me fui al gimnasio de atxuri a quemar las calorías que me iba a meter después, después de curtir un poco el cuerpo y de quitarnos el oxido nos dirigimos al centro de Bilbao a tomar un pote e ir a disfrutar del cupón.

De atxuri a la calle tendería se tarda unos 5 minutos así que en nada llegamos a nuestro destino, la primera conclusión del bar esta bien, es un sitio bonito, cuidado al detalle, con una barra de pintxos muy resultona y decorado con unas fotos antiguas de la ria de Bilbao que le dan un toque muy bonito y txirene al bar. Eso si, el bar es muy estrecho y pequeño por lo que no invita a tomarse una tabla o algo mas que unos pintxos, eso si, los pintos vuelvo a recalcar que tenían una pinta buenísima.

Para empezar pedimos un crianza y una caña para ver el local y comentarle al camarero que éramos los de la tabla, debo decir que nos atendió un chico que era majísimo, educado, atento y con una sonrisa en la cara en todo momento (y creedme si os digo que no es lo común, como nos paso en txomin barullo ese mismo día). Luego entendimos el cambio de forma de ser que había sufrido el camarero de un día a otro, a eso de las 14:00 llego otro camarero, el de turno de tarde y el que nos atendió por teléfono.

El bar como os he dicho era pequeño y no tenia mucho sitio para poder sentarse a comer las tablas pero nuevamente el dios de la cocina se nos apareció e hizo que se quedase libre una barandilla con dos sillas en la que pudimos sentarnos a degustar las tablas con la vista fijada a unas fotos en blanco y negro de un artista bilbaíno.

La tabla de jamón llego en primer lugar, el jamón estaba delicioso, era un jamón que sin ser un 5js era de calidad, de un sabor intenso, bien cortado y que en contra de lo que suele pasar con los cupones venia en una cantidad mas que digna (ya con el jamón me quede bien, cosa rara en mi). El jamón venia acompañado de una rebana de pan de hogaza tostada que le dio ya el toque final al plato de jamón que ya de por si era exquisito.

Taberna Sarkue Bilbao

Tras la tabla de jamón nos llego la tabla de ventresca con dulce de tomate, con un aspecto apetitoso a mas no poder no tardamos mucho en abalanzarnos sobre ella y ver que estaba deliciosa, unos troncos de ventresca gordos y de calidad y un dulce de tomate que hacia que deseases que el cuenquito no tuviese fin. Una verdadera gozada para el paladar. Como podéis ver en la foto el palto venia acompañada de una ensalada a la que le faltaba algo de aliño como único punto negativo.

Las diferentes tablas que ofertaba el bar Sarkue eran las siguientes:

Tabla de jamón Ibérico
Tabla de chorizo Ibérico
Tabla de salchichón
Tabla de queso de oveja
Tabla de queso del roncal
Tabla de queso curado de cabra
Tabla de ventresca y dulce de tomate
Tabla de sardinillas y dulce de pimiento

Yo la verdad que debo decir que salí muy contento del lugar, nos ofrecieron por los 10 € que costo el bono dos tablas de calidad, con buena cantidad y además el servicio en todo momento fue excelente. Y aunque no sea un lugar para ir a comer os lo recomiendo para vuestras rutas de pintxos y potes por el casco viejo.

Después de las tablas del Sarkue dimos una vuelta por el casco viejo, pasamos por somera, por barrenkale… y acabamos entrando en le bar de txomin barullo de esta ultima calle, ahí pedimos un pintxo txapela, una iniciativa de los bares del casco viejo por la que por el precio de 2,5 € puedes degustar un pintxos inspirado en la txapela y una estrella damm de 25 cl.

El pintxo del txomin barullo debo decir que era de risa, una pasta brie rellena de diferentes verduras caramelizadas con un pimiento a modo de txapela, la idea era muy buena y tenia un aspecto cojonudo eso si, el relleno de la pasta brie se lo debieron dejar en otros pintxos porque el de laura y el mío venían vacíos, además la pasta estaba pelin grasienta.
Pero eso si, el pintxo no fue lo peor del bar, las dos camareras tenían una cara de no haberse reído en la vida y encima sus modales y sobre todo los ladridos con los que se comunicaron conmigo dejaban mucho que desear. Al final el mismo problema de siempre en la hosteleria vasca y española, LA FALTA DE PROFESIONALISMO!!! Si no vales para estar detrás de la barra vete a trabajar a otro lado.

Sarkue
Tendería 9
946568077


Ver mapa más grande

Restaurante El Campanu en Llanes (Asturias)

El día 4 de agosto es el cumpleaños de mi hermana Nekane y el 8 el de mi madre Tella, por ese motivo y aprovechando que tanto ella como mi madre estaban ya veraneando en el pueblo asturiano de Celorio (Llanes) nos decidimos a acercarnos el fin de semana allí y celebrarlo comiendo en el restaurante “El Campanu”.

El Campanu es el restaurante al que siempre iba con mi madre y mi padre cuando era un poco más joven y delgado y queríamos celebrar algo en Llanes, por ello le guardo muy buen recuerdo y siempre estará entre mis lugares favoritos, por ello cuando decidimos acercarnos a ver a mi ama y hermana no dude en donde debía reservar mesa.

Como teníamos mesa reservada a las 15:00 del sábado y como Llanes siempre esta lleno de turistas que copan y abarrotan las calles y parkings nos acercamos un poco antes de la hora al pueblo, para la causa ya habíamos reclutado un rato antes al gran Jesús de la Cruz García, más conocido mundialmente como el gran Txus que no es de la familia pero como si lo fuese.

Para la comida pedimos tres entrantes a compartir y un plato principal cada uno, todas las veces que habíamos ido a comer al Campanu habías aprendido la lección de pedir poco al ser las raciones bien grandes, esta vez vimos que como todo eso también había cambiado.

Llegó el primer entrante, unas croquetas de queso y huevo cocido que sin ser nada del otro mundo se dejaban comer, para mi gusto estaban un poco flojas de sabor. Eso si, la bechamel perfecta, muy fina pero lo dicho, flojas de sabor (aunque ya sabéis que soy un enamorado de los sabores fuertes). La ración era la típica docena, no esta mal ya que por su precio (7 €) en la mayoría de los sitios te suelen dar media docena.

Después de las croquetas llegó un fijo en las visitas de mi familia al restaurante, el revuelto de setas y gambas, un revuelto que tal vez está bien para compartir tres personas pero no para 5 que éramos. El plato era muy sabroso tanto que para el resto de comensales estaba salado. Para mi que un restaurante te sirva un plato salado es un error imperdonable, es un error o bien de concentración (no acordarse de si he puesto sal o no) o bien de inexperiencia. Si a mi no me queda un plato salado en casa…¿¿como es posible que le quede a un profesional de la cocina??
Un revuelto que de estar en su punto de sal hubiese sido delicioso no puede pasar del aprobado por ese fallo garrafal. Su precio es de 12 €.

Antes del plato principal llegó el plato de jamón ibérico, un buen plato de jamón cortado a cuchillo y a loncha pequeña que estaba bien sudado y tenía un sabor delicioso. Un entrante perfecto, poco más puedo decir. El plato de jamón sale a 20 € el plato.

Después de los entrantes tocó el momento de los platos estrella, mi hermana, Txus y yo nos decantamos por el San Jacobo (no se porque no le llaman cachopo), mi madre por un Xargo a la plancha y mi novia Laura por unos pimientos rellenos de ternera.

A pesar de haber catado todos los platos que se pidieron para probarlos y dar mi opinión en el blog me centraré en el cachopo que es el plato que yo pedí y que siempre pido cuando voy al Campanu.

Lo primero que debo decir es que es el cachopo más pequeño que he comido nunca comiendo a la carta en Asturias. Hace años el cachopo del Campanu servíaa para comer sin necesidad de tomar un entrante previamente, esta vez de no haber comido nada más me hubiese quedado con hambre. Por los 18 € que cuesta te comes un pedazo cachopo en el bar Borizu de Celorio que no se lo salta un gitano.

Debo decir que me decepciono un poco, para que os hagáis una idea deciros que me comí el mío, un tercio del de mi hermana Nekane, medio pimiento relleno de mi novia Laura y un buen cacho de pescado de mi madre. Eso antes era impensable.
De sabor el cachopo estaba muy rico, tal vez lo único que le puedo achacar es que el queso era muy flojo de sabor, los que siguen mi blog saben que me gustan los sabores fuertes y este queso era muy suave.

Los pimientos rellenos, este plato prometía mucho estéticamente cuando lo sacaron, dos pimientos de considerable tamaño naturales (generalmente siempre ponen de bote) y asados en el propio restaurante. Digo prometían porque sequedó en eso, los pimientos estaban sin pelar, algo que puedo hacer yo en casa, pero no en un restaurante, además el relleno era carne picada así sin más, sin nada de gracia. De sabor estaban muy ricos eso si, pero claro, era pimiento asado con carne, era imposible que estuviese malo. Como dato a mejorar no hubiese estado mal que nos hubiesen indicado que el pimiento tenía algún palillo sujetando los pimientos, porque mi novia casi se lo traga. El precio de los pimientos era de 11 € el plato.

El xargo que comió mi madre estaba muy rico, estaba bien hecho y tenía un gran sabor, me comí una cuarta parte del mismo y debo decir que a pesar de que cuando lo probé estaba ya frío me encanto su sabor. Su precio es de 21 €, si lo vais a probar preguntar el precio antes ya que los pescados frescos varían su precio según el precio de la lonja o el mercado y si no queréis llevaros un disgusto después es mejor que preguntéis, el precio del kilo es de 30 € (o al menos cuando nosotros lo pedimos).

La comida la acompañamos con su pan recién horneado (1€ cada uno), dos botellas de agua (2,50 cada una) y dos botellas de crianza rioja Coto que salió a 11 € por botella. Después de la comida (de la que mi madre y hermana salieron llenas y contentas) tomamos en la terraza del restaurante un escocés (txetxu y yo) y tres cafés para las señoritas que nos acompañaban.

El precio total de la comida ascendió a 168,90 € y en notas generales debo decir que estuvo bien, tal vez soy un poco mas critico con el Campanu porque para mi es un lugar especial al que guardo mucho cariño.
Los platos principales salvo los pimientos que no tenían nada especial eran buenos y muy ricos, la calidad de los ingredientes es excepcional y debo recalcar que la educación y las buenas maneras de la camarera que nos atendió fueron en todo momento magníficas.

Si vais a Llanes de veraneo y queréis daros un homenaje no dudéis en pasaros por el Campanu, seguro que no os decepciona. Si pasáis os agradecería que me dejéis vuestras impresiones.
Tenéis más datos sobre restaurantes en Llanes en otros artículos de mi blog.

Comer en Llanes

Restaurantes en Lanes

llanes

El Campanu
Calle de la Calzada
Llanes
985 40 10 21

Restaurante La Kuina en Bilbao

El pasado 10 de julio fue mi cumpleaños, generalmente lo celebro con la familia y los amigos pero este año no tenia muchas ganas de hacer nada ni de estar con mucha gente y me decidí por celebrar una buena comida con la familia. El lugar elegido fue el restaurante La Kuina de Bilbao.

Del lugar me habían hablado muy bien varias personas (entre ellas Diana e Iker los chicos con los que compartimos la velada del Bistró Guggenheim) y entre eso y que es céntrico a mas no poder la elección fue clara.
Después de quedar en la plaza Unamuno con mi madre y hermana y tras tomar unos zuritos por las siete calles nos dispusimos a entrar en le restaurante.

Al ser una celebración y al quedar muy pocas veces con la familia para comer fuera nos decidimos por el menú degustación consistente en un surtido de primeros que van trayendo a la mesa y después un segundo . Su coste es de 36,50 € por persona (IVA incluido) y lleva incluido el postre y la bebida (crianza de Rioja)

Los entrantes son los siguientes

Aperitivo de paletilla ibérica con pa amb tomàquet

Este aperitivo de pan tostado con tomatito y ajo estaba delicioso, al buen sabor de la paletilla ibérica (que rico estaba el jamón) se unia el buen “retregao” que llevaba, tenia el toque justo de ajo y tomate para tener un buen sabor sin ser fuerte.

Royal de foie con granizado de citricos

Cuando nos trajeron este plato nos quedamos un poco mirando, ya he dicho que no estamos acostumbrados a salir mucho y al tener como caramelo encima no sabíamos exactamente si el plato era sólido o liquido, menos mal que mi hermana en seguida nos saco de dudas untando el foie en uno de los panes de pasas que nos habían traído para acompañar. ¿¿El resultado del plato?? Buenísimo, y puedo dar fe porque me acabe el de mi novia, el de mi hermana y cate un poco el de mi madre. Riquísimo, además el granizado de limón le daba un contraste buenísimo y un toque que me gusto mucho.

Vieiras crujientes con coral de bogavante

El mejor entrante de todos para mi, se me hizo un poco escaso, pero mas que nada por lo rico que estaba. Nos pusieron dos vieiras rebozadas con la espuma de bogavante y que decir…simplemente que eran sublimes. Muy ricas.

Huevo a baja temperatura con arena de jamón y boletus

Este plato me sorprendió, el huevo venia con unas migas de pan, boletus y jamón ¿? Que eran simplemente deliciosas, riquísimas, además el huevo estaba perfecto.

Solo tengo una cosa que achacar al restaurante La Kuina, antes del menú pedimos una ración de croquetas de bacalao ajo arriero (8,50 €), que estaban muy finas y deliciosas. Las pedimos porque nos habían comentado que era la especialidad de la casa junto a sus arroces y la verdad que no desmerecieron a su fama pero después de comérnoslas en los platos que nos pusieron se dedicaron a traernos los entrantes y depositarlos en el mismo plato en que habíamos comido las croquetas y que obviamente guardaba los restos del manjar que habíamos comido minutos antes, para mi un detalle imperdonable.

De segundo teníamos otros cuatro a elegir

Lubina salvaje con sofrito de chipirones y aire de carabinero
Chuleta a la piedra con patatas
Paletilla de cordero en leche de cabra
Arroz de bogavante (este es para dos personas)

Me quede con ganas de comer y probar el arroz pero un buen chuleton siempre es un plato del que no puedo escapar y así fue esta vez. Mi hermana y yo pedimos el chuleton a la piedra, mi madre la lubina con el sofrito de mejillones y mi novia Laura la paletilla de cordero sobre leche de cabra.

El chuleton estaba de 10, riquísimo, la carne muy buena, tierna y con el palto caliente para que se termine de hacer, una delicia de plato. Si existe el cielo me lo imagino como un lugar en el que además de no dar palo al agua te sirven para comer siempre chuletón para comer. Las patatas que acompañaban al chuleton estaban bastante sosas y se quedaban como asadas mas que fritas con el efecto de la piedra caliente, pero el conjunto del plato fue perfecto.

El pescado no lo probé, mi madre dejo un buen cacho de pescado ya que estaba ya llena y porque se lo sirvieron poco hecho y le da un poco de asquito comerlo así.

El cordero que pidió laura estaba delicioso, la carne estaba en su punto, crujiente por fuera y jugosa y blanda por dentro. La salsa de leche de cabra también estaba deliciosa, otra vez que vaya sino me pido el arroz caerá el cordero seguro (con permiso del chuleton obviamente)

De postre existe un postre único (para este menú) de torrijas con helado de mandarina, que estaba de muerte, delicioso. Las torrijas bien hechas, blanditas, dulcecitas en su punto justo y con un contraste con el helado de mandarina que hacia que quedase perfecto.

A mi la comida me gusto mucho, salí muy contento con la sensación de haber comido bien y con el estomago lleno, lo recomiendo al 100%, además lo tenéis en el centro del casco viejo de Bilbao junto a un conjunto de calles lleno de bares en los que tomar unos zuritos y a pocos metros de la plaza circular, la gran via… perfecto para los visitantes de Bilbao o para quien quiera comer bien  🙂

Además esta bastante cerca de la parada de metro de Casco Viejo 🙂

Restaurante La Kuina
Calle Nueva 4
94 479 41 24
Bilbao


Ver mapa más grande