Pintxo Pote en la Zona de Santutxu

Hace ya un par de años los bares de Basauri comenzaron a luchar contra la crisis económica y de ambiente que se había dado en el pueblo con el ya famoso pintxo pote, tal fue el éxito y el boca a boca que se dio que una multitud de zonas del pueblo en un primer momento y otros pueblos de Bizkaia (Gernika, Arrigorriaga…) se unieron a esta bonita iniciativa.

Pues bien, esta iniciativa se ha importado a la Zona de Santutxu y casi la totalidad de bares de la herradura de Particular de Arsuaga se han sumado al pintxo pote desde el pasado 20 de abril.

Este sábado me acerque con la cuadrilla a tomar unas cervezas y ya de paso ver que tal estaba el pintxo pote del barrio. El funcionamiento del pintxo pote Santutxu es el mismo que en otros lugares por un 1,80 € al pedir un crianza o un botijo de Amstel te llevas el pintxo del día.

Pintxo pote La zona de Santutxu

Esta sábado 27 estos fueron los pintxos que pudimos encontrarnos en el pintxo pote santutxu

 

La Bodeguilla: Pan tumaca con ibérico.

Josu nos ofreció una tostada de pan con tomate y una loncha de jamón ibérico, todo un clásico y todo un acierto también. Además se sumaba que te hacían la tostada en el momento, vale que no tiene mucha ciencia pero siempre esta mejor el pintxo si se monta al momento. Para mí de los mejores de la noche.

Además si un día os acercáis a la Zona de Santutxu y tomáis algo en la bodeguilla de Josu no podéis saltaros el pintxo de bacalao de la bodeguilla y el porrón de cerveza, dos clásicos de la zona que sobreviven desde que yo era txiki.

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Bilbo 82: Hamburguesita con puré de patata.

Después de la visita a Josu y con el buen sabor de boca que nos dejo el tomaste y el jamón ibérico fuimos al Bilbo 82 a ver que pintxo nos ofrecía el bueno de Asier.

El Bilbo 82 es un bar que suele tener una barra de pintxos apetecible por lo que era uno de los mas esperados de la noche, el pintxo que nos ofrecieron era una minúscula hamburguesa con salsa estofada con un lecho de puré de patata a la pimienta.

La verdad que me decepciono mucho, para mí de los más flojos de la noche, además a mi parecer la hamburguesa quedaba ridícula con tanto pan sobrante a los lados.  Eso si, para otros fue de lo mejor de la noche.

Bilbo 82 pintxo pote la zona

Mahatz herria: Mini Hot dogs

El Mahatz Herria nos ofrecía un hot dog con mostaza, Ketchup y cebolla.

Para mi un desastre, la salchicha sin sabor, la cebolla estaba cruda… vamos, que no triunfo nada de nada.

mahatz herria pintxo pote la zona

DonJa: Sandwiches picantes.

El DonJa es el típico bar en el que nunca te imaginarias que vas a encontrar pintxos y menos aun que van a estar buenos pues nada, este sábado se empeñaron en callarnos la boca y se curraron unos sándwiches con lechuga, tomate, jamón York y una salsa picante que estaba buenísimo. Uno de los pintxos destacados de la noche.

 

Pi: Bacalao al pil pil.

El pi es otro de los bares con una barra de pintxos muy buena en la zona, siempre tienen pintxos vistosos y que dan ganas de probar por lo que el pintxo pote tenia que pasar tarde o temprano por este bar.

Este sábado tenían bacalao al pil pil, un bacalao que estaba rico, quizá un poco soso y que no resplandecía tanto al estar frío, no habría estado mal ponerle en el micro un poco.

Pero muy bien, muy currado en comparación con otros bares.

Pi pintxo pote la zona

Bar Aitor: Costillas asadas, chorizo a la sidra y ensaladilla.

El bar Aitor es otro clásico de las rondas de la cuadrilla por la zona y no podía faltar en el pintxo pote, además el bar Aitor es el único que te permite elegir a ver que quieres para acompañar el botellin de cerveza. Yo elegí la costilla asada y debo decir que no me equivoque, templada al micro hondas estaba muy rica.

 

Bar Mendia: Tosta de bonito y mayonesa con alegría riojana y anchoas.

El bar mendia destaca por sus bocadillos y sus tostas y como era lógico el sábado iba a caer algo de eso. Toco una tosta de bonito con mayonesa coronada por un cacho de anchoa y alegrías riojanas. Estaba muy rico (por la alegría riojana) pero siendo el Mendia esperábamos algo más que bonito con mayonesa, pero no estaba mal.

mendia pintxo pote la zona

Bar Yoki: Pimiento del piquillo con anchoa en vinagreta.

Ya sobre la bocina entramos en el Yoki a ver si aun nos daban pintxo pote y aunque se había acabado ya según el horario oficial nos dieron el pintxo e incluso nos cambiaron el botellin por una caña al estar calientes las amstels.

El pintxo no fue de los mas currados pero un boquerón y un piquillo siempre entran bien, eso si, el alientazo a ajo no nos lo quitamos en toda la noche.

yoki pintxo pote la zona

En el pintxo pote participan otros bares pero aquí os dejo los que pudimos catar, no nos dio tiempo a ir a todos.

Para acabar y un poco en líneas generales os diré que la iniciativa me parece perfecta, es una manera de recuperar el ambiente que ha perdido la zona y es que los que solíamos salir x ella jueves, viernes, sábados y todos los días que alguien se animaba vemos con bastante pena lo vacía que esta los sábados y viernes.

Asi que la iniciativa bienvenida es y seguiremos acudiendo a ella a tomar unas cervezas y ver que nos ofrecen los distintos bares.
Eso si, en mi pueblo adoptivo Basauri los bares están abarrotados desde que empieza hasta que acaba por varias razones

  1. El precio es mas barato, cuesta 1,50 frente a los 1,80 de Santutxu o los 2 e de Bilbao
  2. Se realizan sorteos cada sábado entre los que acuden al pintxo pote.
  3. Se hacen unas tarjetas con las que consigues botellas de vino, eso si una vez que has tomado tres pintxo potes en cada uno de los bares que lo organizan.
  4. Después del pintxo pote se hacen promociones de cubatas, katxis, fiestas temáticas…

 

En Basauri se ha conseguido levantar un poco el ambiente nocturno, esperemos que en la zona pase lo mismo.

Yo desde aquí os invito a ir al pintxo pote y a visitar la zona de Santutxu para pintxear, ver los partidos del Athletic y pasar un rato agradable bien tomando unas rabas o bien tomándose unos potes.


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Taberna Sarkue del Casco Viejo de Bilbao

Buceando entre las páginas de cupones y descuentos encontré un cupón que la verdad que estaba muy bien de precio y tenía muy buena pinta.

El cupón consistía en dos consumiciones y dos tablas a elegir en el bar bilbaíno Sarkue, este bar esta en una de las míticas siete calles bilbaínas, concretamente en la calle Tendería 9.

La oferta era clara, para poder disfrutar de la oferta deberíamos reservar con al menos 24 horas de antelación y así lo hicimos eso si, este tramite casi hace que no fuésemos al bar y os contare porque.

Llamo mi novia laura para reservar y nada mas llamar la primera sorpresa, no solo debíamos reservar sino que debíamos decir ya que dos tablas queríamos, como no lo habíamos pensado le dijimos al camarero que lo íbamos a pensar y que le llamábamos en unos minutos.
Tras deliberarlo un poco decidimos tirar por lo clásico una tabla de jamón ibérico y después algo menos típico como la tabla de ventrisca con dulce de tomate.
Con esa decisión tomada le llamamos al camarero para decir nuestra comanda y ver a que hora podíamos pasarnos, aquí el camarero hizo gala de unas maneras poco apropiadas para estar sirviendo al personal detrás de una barra (suponemos que por el trabajo que podían tener en ese momento, porque al día siguiente fue lo contrario), cuando mi novia le estaba diciendo la hora va y le suelta un “venga rapidito que no tengo todo el tiempo, que tengo que atender”. ¿¿Perdona?? Creo que soy un cliente que va a darte dinero (aparte de la consumicion del bono nos tomamos dos rondas) así que trátame con un poco de educación y amabilidad.

Ya con pocas ganas de ir me levante el día anterior y me fui al gimnasio de atxuri a quemar las calorías que me iba a meter después, después de curtir un poco el cuerpo y de quitarnos el oxido nos dirigimos al centro de Bilbao a tomar un pote e ir a disfrutar del cupón.

De atxuri a la calle tendería se tarda unos 5 minutos así que en nada llegamos a nuestro destino, la primera conclusión del bar esta bien, es un sitio bonito, cuidado al detalle, con una barra de pintxos muy resultona y decorado con unas fotos antiguas de la ria de Bilbao que le dan un toque muy bonito y txirene al bar. Eso si, el bar es muy estrecho y pequeño por lo que no invita a tomarse una tabla o algo mas que unos pintxos, eso si, los pintos vuelvo a recalcar que tenían una pinta buenísima.

Para empezar pedimos un crianza y una caña para ver el local y comentarle al camarero que éramos los de la tabla, debo decir que nos atendió un chico que era majísimo, educado, atento y con una sonrisa en la cara en todo momento (y creedme si os digo que no es lo común, como nos paso en txomin barullo ese mismo día). Luego entendimos el cambio de forma de ser que había sufrido el camarero de un día a otro, a eso de las 14:00 llego otro camarero, el de turno de tarde y el que nos atendió por teléfono.

El bar como os he dicho era pequeño y no tenia mucho sitio para poder sentarse a comer las tablas pero nuevamente el dios de la cocina se nos apareció e hizo que se quedase libre una barandilla con dos sillas en la que pudimos sentarnos a degustar las tablas con la vista fijada a unas fotos en blanco y negro de un artista bilbaíno.

La tabla de jamón llego en primer lugar, el jamón estaba delicioso, era un jamón que sin ser un 5js era de calidad, de un sabor intenso, bien cortado y que en contra de lo que suele pasar con los cupones venia en una cantidad mas que digna (ya con el jamón me quede bien, cosa rara en mi). El jamón venia acompañado de una rebana de pan de hogaza tostada que le dio ya el toque final al plato de jamón que ya de por si era exquisito.

Taberna Sarkue Bilbao

Tras la tabla de jamón nos llego la tabla de ventresca con dulce de tomate, con un aspecto apetitoso a mas no poder no tardamos mucho en abalanzarnos sobre ella y ver que estaba deliciosa, unos troncos de ventresca gordos y de calidad y un dulce de tomate que hacia que deseases que el cuenquito no tuviese fin. Una verdadera gozada para el paladar. Como podéis ver en la foto el palto venia acompañada de una ensalada a la que le faltaba algo de aliño como único punto negativo.

Las diferentes tablas que ofertaba el bar Sarkue eran las siguientes:

Tabla de jamón Ibérico
Tabla de chorizo Ibérico
Tabla de salchichón
Tabla de queso de oveja
Tabla de queso del roncal
Tabla de queso curado de cabra
Tabla de ventresca y dulce de tomate
Tabla de sardinillas y dulce de pimiento

Yo la verdad que debo decir que salí muy contento del lugar, nos ofrecieron por los 10 € que costo el bono dos tablas de calidad, con buena cantidad y además el servicio en todo momento fue excelente. Y aunque no sea un lugar para ir a comer os lo recomiendo para vuestras rutas de pintxos y potes por el casco viejo.

Después de las tablas del Sarkue dimos una vuelta por el casco viejo, pasamos por somera, por barrenkale… y acabamos entrando en le bar de txomin barullo de esta ultima calle, ahí pedimos un pintxo txapela, una iniciativa de los bares del casco viejo por la que por el precio de 2,5 € puedes degustar un pintxos inspirado en la txapela y una estrella damm de 25 cl.

El pintxo del txomin barullo debo decir que era de risa, una pasta brie rellena de diferentes verduras caramelizadas con un pimiento a modo de txapela, la idea era muy buena y tenia un aspecto cojonudo eso si, el relleno de la pasta brie se lo debieron dejar en otros pintxos porque el de laura y el mío venían vacíos, además la pasta estaba pelin grasienta.
Pero eso si, el pintxo no fue lo peor del bar, las dos camareras tenían una cara de no haberse reído en la vida y encima sus modales y sobre todo los ladridos con los que se comunicaron conmigo dejaban mucho que desear. Al final el mismo problema de siempre en la hosteleria vasca y española, LA FALTA DE PROFESIONALISMO!!! Si no vales para estar detrás de la barra vete a trabajar a otro lado.

Sarkue
Tendería 9
946568077


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Restaurante Etxaniz en Bilbao (Hotel Silken Indautxu)

Gracias a la página Web Chollomania pude comprar un par de cupones para el restaurante Etxaniz de Bilbao. Este restaurante pertenece al hotel Silken Indautxu y tiene muy buen nombre en la capital bilbaína, de hecho mi amigo Rubén me lo había recomendado.

El Etxaniz es el típico restaurante al que por cuestiones de precio me pensaría un poco el ir así como así, pero con el descuento que había comprado se me presentó una oportunidad excelente para arreglarnos, invitar a mi novia a cenar y quedar como un señor.

El menú consistía en un menú degustación que incluía los siguientes platos

Entrantes:
Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso.
Risotto marinero de pescado y marisco.

Platos principales:
Bacalao al pil pil con pimientos del país.
Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto.

Postre
Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana.

De bebida incluía una botella de crianza rioja y agua.

Pasaré a desgranaros los diferentes platos que pudimos disfrutar en la cena.

El primer entrante me tenia un poco expectante ya que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar y la verdad que me dejó con más frío que calor.
El Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso resultó ser una especie de tostada gorda de maíz con un huevo escalfado en su interior y una especie de bechamel.


Un plato bastante insípido que solo se rompía por el gusto a maíz (un gusto también muy tenue a decir la verdad) que dejaba.

A mi me recordó mucho a un postre costarricense similar a las magdalenas pero que se hace con maíz dulce, aunque a decir verdad las magdalenas de maíz que nos hizo mi suegra ,aunque con menos glamour, le daban mil vueltas en cuanto a sabor al brioche de maíz que como he dicho era bien insípido.

El segundo plato que trajo el siempre atento y educado camarero fue un risotto marinero de pescado y marisco. Este fue para mi el peor plato de la noche, insípido a decir basta no tenía ni rastro de sabor a marisco ni pescado en ese caldo meloso que por el nombre debería haber llevado alguno de ambos ingredientes.
El arroz estaba acompañado de cachos de judía verde y algún trozo de pulpo que no le daba ningún sabor. Si existiese un tribunal gastronómico que juzgase los “delitos de mesa” el cocinero de esa mezcla de ingredientes que era el plato debería pasarse unos días en la sombra.
Lo único que se salvaba era el crujiente de queso que acompañaba al risotto y que le proporcionaba algo de alegría.

Después de los entrantes que nos habían decepcionado mucho no, lo siguiente, esperábamos ansiosos los platos fuertes del menú degustación.
Primero y como es de ley llego el bacalao al pil pil con pimientos del país, la verdad que daba pena ver la pobre tajadita que me pusieron acompañada de dos míseros pimientos en un plato.

De sabor estaba como toda la cena, para mi gusto se pasaron al desalar el bacalao dejándolo nuevamente insípido.

De tres platos que nos sirvieron, tres platos insípidos, la verdad que el cocinero se estaba cubriendo de gloria, por lo demás un plato de calidad con un pil pil muy bien hecho pero sin apenas sabor. Al menos lo pimientos si sabían a pimiento.

Nuevamente el chef del restaurante Etxaniz volvía a suspender con un plato que aunque tiene bastante trabajo (para conseguir la salsa pil pil en condiciones) no debería dar problemas a un cocinero que se dedique a los fogones y más si lo hace en un restaurante que se supone de cierto nivel.

Tras el nuevo fiasco llegó el Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto, este plato estaba muy rico, la única pega que le puedo sacar es que el crujiente de sésamo quedó muy dulce recordando el sabor al rebozado dulce que suelen dar en muchos restaurantes orientales. El plato además se acompañaba de unas setas que junto al oporto le daban un toque de gracia. Desde luego el mejor plato de la noche, aunque eso sí, a años luz de los platos que nos han ofrecido en otros menús degustación en restaurantes de un perfil similar (Bistró Guggenheim por ejemplo).

Tras un menú degustación que no nos dejó satisfechos del todo vino el postre, un postre muy fresquito que nos hubiese ayudado a bajar la comida en el caso de que nos hubiésemos quedado llenos, cosa que en mi caso no ocurrió llegándome a comer medio solomillito de mi novia.
El postre también puedo decir que no pasará a la historia, el Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana no dejó de ser melón pasado por la batidora con una bola de helado de pepino y sorbete de manzana que sabía a manzana con un toque acido. Rico pero sin capacidad de sorprender.

El coste del menú fue de 29 € por persona, en realidad el menú que comimos costaría 56 €, mi conclusión para los que estéis pensando ir es que por un menú de 60 € tienes en Bilbao muchos sitios en los que comer como un rey y salir en condiciones con platos que merecen la pena y que no te dejan con esa sensación de no saber si el cocinero era profesional o era la mujer del camarero haciendo unos platos al tuntún.

Los platos fueron insípidos a decir basta y si ese menú lo llego a destinar a comer tengo que ir directo al wook a comer algo del hambre con el que hubiese salido.

Como casi siempre que voy a un sitio con cierta fama salgo defraudado, ese hotel era uno de los que me había llegado a plantear para celebrar una boda con mi novia laura y desde luego el otro fin de semana perdieron casi todas las papeletas.

Restaurante Etxaniz

Hotel Silken Indautxu
Plaza del Bombero Echaniz, S/N , 48010 Bilbao,
944 21 11 98


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