Restaurante Etxaniz en Bilbao (Hotel Silken Indautxu)

Gracias a la página Web Chollomania pude comprar un par de cupones para el restaurante Etxaniz de Bilbao. Este restaurante pertenece al hotel Silken Indautxu y tiene muy buen nombre en la capital bilbaína, de hecho mi amigo Rubén me lo había recomendado.

El Etxaniz es el típico restaurante al que por cuestiones de precio me pensaría un poco el ir así como así, pero con el descuento que había comprado se me presentó una oportunidad excelente para arreglarnos, invitar a mi novia a cenar y quedar como un señor.

El menú consistía en un menú degustación que incluía los siguientes platos

Entrantes:
Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso.
Risotto marinero de pescado y marisco.

Platos principales:
Bacalao al pil pil con pimientos del país.
Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto.

Postre
Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana.

De bebida incluía una botella de crianza rioja y agua.

Pasaré a desgranaros los diferentes platos que pudimos disfrutar en la cena.

El primer entrante me tenia un poco expectante ya que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar y la verdad que me dejó con más frío que calor.
El Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso resultó ser una especie de tostada gorda de maíz con un huevo escalfado en su interior y una especie de bechamel.


Un plato bastante insípido que solo se rompía por el gusto a maíz (un gusto también muy tenue a decir la verdad) que dejaba.

A mi me recordó mucho a un postre costarricense similar a las magdalenas pero que se hace con maíz dulce, aunque a decir verdad las magdalenas de maíz que nos hizo mi suegra ,aunque con menos glamour, le daban mil vueltas en cuanto a sabor al brioche de maíz que como he dicho era bien insípido.

El segundo plato que trajo el siempre atento y educado camarero fue un risotto marinero de pescado y marisco. Este fue para mi el peor plato de la noche, insípido a decir basta no tenía ni rastro de sabor a marisco ni pescado en ese caldo meloso que por el nombre debería haber llevado alguno de ambos ingredientes.
El arroz estaba acompañado de cachos de judía verde y algún trozo de pulpo que no le daba ningún sabor. Si existiese un tribunal gastronómico que juzgase los “delitos de mesa” el cocinero de esa mezcla de ingredientes que era el plato debería pasarse unos días en la sombra.
Lo único que se salvaba era el crujiente de queso que acompañaba al risotto y que le proporcionaba algo de alegría.

Después de los entrantes que nos habían decepcionado mucho no, lo siguiente, esperábamos ansiosos los platos fuertes del menú degustación.
Primero y como es de ley llego el bacalao al pil pil con pimientos del país, la verdad que daba pena ver la pobre tajadita que me pusieron acompañada de dos míseros pimientos en un plato.

De sabor estaba como toda la cena, para mi gusto se pasaron al desalar el bacalao dejándolo nuevamente insípido.

De tres platos que nos sirvieron, tres platos insípidos, la verdad que el cocinero se estaba cubriendo de gloria, por lo demás un plato de calidad con un pil pil muy bien hecho pero sin apenas sabor. Al menos lo pimientos si sabían a pimiento.

Nuevamente el chef del restaurante Etxaniz volvía a suspender con un plato que aunque tiene bastante trabajo (para conseguir la salsa pil pil en condiciones) no debería dar problemas a un cocinero que se dedique a los fogones y más si lo hace en un restaurante que se supone de cierto nivel.

Tras el nuevo fiasco llegó el Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto, este plato estaba muy rico, la única pega que le puedo sacar es que el crujiente de sésamo quedó muy dulce recordando el sabor al rebozado dulce que suelen dar en muchos restaurantes orientales. El plato además se acompañaba de unas setas que junto al oporto le daban un toque de gracia. Desde luego el mejor plato de la noche, aunque eso sí, a años luz de los platos que nos han ofrecido en otros menús degustación en restaurantes de un perfil similar (Bistró Guggenheim por ejemplo).

Tras un menú degustación que no nos dejó satisfechos del todo vino el postre, un postre muy fresquito que nos hubiese ayudado a bajar la comida en el caso de que nos hubiésemos quedado llenos, cosa que en mi caso no ocurrió llegándome a comer medio solomillito de mi novia.
El postre también puedo decir que no pasará a la historia, el Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana no dejó de ser melón pasado por la batidora con una bola de helado de pepino y sorbete de manzana que sabía a manzana con un toque acido. Rico pero sin capacidad de sorprender.

El coste del menú fue de 29 € por persona, en realidad el menú que comimos costaría 56 €, mi conclusión para los que estéis pensando ir es que por un menú de 60 € tienes en Bilbao muchos sitios en los que comer como un rey y salir en condiciones con platos que merecen la pena y que no te dejan con esa sensación de no saber si el cocinero era profesional o era la mujer del camarero haciendo unos platos al tuntún.

Los platos fueron insípidos a decir basta y si ese menú lo llego a destinar a comer tengo que ir directo al wook a comer algo del hambre con el que hubiese salido.

Como casi siempre que voy a un sitio con cierta fama salgo defraudado, ese hotel era uno de los que me había llegado a plantear para celebrar una boda con mi novia laura y desde luego el otro fin de semana perdieron casi todas las papeletas.

Restaurante Etxaniz

Hotel Silken Indautxu
Plaza del Bombero Echaniz, S/N , 48010 Bilbao,
944 21 11 98


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Restaurante Wook Asiatico Kokoxili en Barakaldo

Hace unos fines de semana acudí a comer al restaurante kokoxili de Barakaldo, acudí allí muy animado por dos razones fundamentales, que soy un fan de los buffets libres y que varios amigos me habían hablado muy bien del sitio.

Al final nos decidimos a ir un sábado y nos acercamos al restaurante asiático mas conocido de la ciudad barakaldesa. El restaurante es un sitio muy amplio que cuenta con dos secciones, una planta baja muy amplia destinada a los gordos como yo que vamos al buffet libre y una parte alta de carta.

 kokoxili

Mi primera consideración del lugar es que es horrible, hay mas gente que en la cola del paro, además tuve la suerte de que ese día parecía que estaba toda la gente cutre y maleducada de toda la margen izquierda, canis gritonas, viejas maleducadas, cincuentonas que se piensan que son la esteban y gente que no ha visto el jabón en años, vamos, ambiente selecto y agradable, pero vamos, ya sabíamos a donde íbamos.

La comida bueno, la analizare según los platos que comí ese día 🙂

1 Entrantes

entrantes kokoxili

Siempre que voy a un buffet chino me meto un plato de fritanga para hacer base, en este caso me meti para el pecho un plato de croquetas, de nuggets, alitas de pollo, muslo de cangrejos y pechuga de pollo y un pescado rebozado.

¿¿Mi opinión?? sin mas, para llenar el estomago bien, pero vamos, que si son cosas que hay que pagarlas en una ración de bar es para pedir la hoja de reclamaciones.

Lo único el muslito de cangrejo que me apasiona desde pequeño.

 

2 arroz tres delicias y fideos fritos tres delicias

De segundo me tire a la tradición y me puse un plato de arroz y fideos, como todos los plato de un buffet masificado debo decir que no llegaban al aprobado, los fideos estaban pasados y sin gran sabor, el arroz sin mas, no era como comerse un plato de arroz frito del eroski pero no era como para llevar a la familia a comer.

Lo dicho, sin mas. Perfecto para llenar el buche.

 

3 Sushi y Kebab

 sushi

Vi a lo lejos a un chino un poco rollizo preparando sushi y ahí me lancé. Fue lo mejor del menú, me puse a sushi, maki, sasimi y nigiri hasta arriba. Repeti tres veces.

No es un sushi como el que se pueden poner en un japones de carta pero da el pego y debo decir que cumple con creces.

Me desilusiono que no podias ver como lo hacian porque lo tenian ya preparado, pero vamos, que es un menú buffet no un japones de carta con espectaculo.

Después para complementar con la parte chic del sushi me puse un plato de dos tipos de carne kebab para sentirme un poco mas de barrio. La carne sabia como la de cualquier kebab de barrio, buenísima pero frío.

 

4 Pato Pekin

 pato pekin

Ya con el estomago un poco lleno me puse un poco de pato pekin, un plato que me encanta con el ritual de coger la torta, el pato, la salsa y la verdura y enrollarlo, para mi imposible hacerlo con los palillos (me encanta cuando lo hace el chino. delante tuyo).

El pato pekin estaba bien de sabor, eso si, estaba frío y eso hacia que la torta se pegase y que no fuese muy maleable (se hacia un poco masa).

Sin mas el plato del kokoxili, eso si, el pato estaba muy bien asado.

 

5 Wook y plancha

 plancha wook

Para acabar la tarde con algo de dignidad me puse un plato de plancha, los ingredientes elegidos fueron navajas, brocheta de gambas, chipirón y salmón. Todo ello acompañado con el ajito que solo los wooks chinos saben hacer con el pescado.

plancha wook

Con el sushi lo mejor de la comida, de hecho me puse un segundo plato de plancha sumándole unos langostinos al plato anterior.

Lo que no me gusta es que tienen un montón de pescado y marisco y NO lo tienen refrigerado, menos mal que con toda la gente que va circula rápido porque sino..

 plancha wook

Mi visita al restaurante kokoxili creo que sera la ultima que haga, no me apasiono ni la comida ni el ambiente ruidoso y mal educado del local (esto es mas culpa de la gente que del propio restaurante). Mucha gente, mucho ruido, mucho cani y una comida que en verdad no merece la pena salvo que quieras comer a reventar.

 

El menu costo 13,95 por persona y a ellos debemos sumarle una botella de agua de medio litro (2 €) y una coca cola por 2,50 €. De postre me tome un Helado de chocolate con nata.

 

http://www.kokoxily.com/

Avda. La ribera 1A

48903 Barakaldo

9446559933

 

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Inauguración Bistro Guggenheim Bilbao

El viernes pasado tuve el placer de ser invitado a la inauguración del nuevo restaurante Guggenheim y Bistró Guggenheim de Bilbao, así que me puse la sonrisa de los domingos y acudí al evento con todas las ganas del mundo.
Un amigo mío fue a comer al restaurante hace meses y me dijo que salio encantado, que se sale un poco del alcance de los bolsillos en general pero que merecida la pena.

El evento comenzaba a las 21:00 y como toda personalidad importante tuvimos que llegar un poco mas tarde para hacernos esperar, a las 21:30 nos plantamos en la alfombra roja y tras dar nuestro nombre a las chicas que custodiaban la entrada nos dirigimos flanqueados por dos hileras de velas al interior del restaurante y bar del museo. Por el camino un grupo de chicos y chicas que eran todo amabilidad nos ofrecían unas frutas bañadas en diferentes licores (piña con piña colada, fresas con mojito…), como aun no habíamos vencido a la vergüenza que siempre se apodera de nosotros en las inauguraciones no nos atrevimos a asaltar las diferentes mesas 🙂

El entrar al bar del museo Guggenheim vimos que estaba todo cuidado al detalle, a la decoración que siempre tiene el local había que sumarle las diferentes mesas donde preparaban delante nuestro los diferentes pinchos y tapas que iban a servir en la inauguración y una mesa de mezclas para el Dj que amenizaba la noche.

Para meternos en el ambiente nos movimos hasta la terraza del museo donde una chica nos ofreció unas copas de champagne Mumm, en un momento nos encontramos en medio de la terraza del museo Guggenheim, con vistas a un Deusto atardecido y una copa de champagne en la mano, un “feel like a sir” en toda regla.

Esta claro que este tipo de eventos en los que se ofrecen canapeses y bebidas gratis da igual que lo celebres en el Guggenheim con “gente guapa” que con los gitanos de Otxarkoaga, la gente se abalanza sobre la comida como si llevase tres meses sin comer, por ello mismo y a pesar de tener varios canapeses para probar solo pude catar un par de ellos.

Entre los pinchos que pude catar (que estaban todos de muerte) estaban la corteza de bacalao, unas tiras de piel de bacalao muy fritas que eran riquísimas, estaban muy torradas y parecían cortezas de cerdo pero con sabor de bacalao, todo un descubrimiento.

Despues nos trajo un camarero que era mas majo que las pesetas una bandeja con unos cuenquitos de cordero asado, puré de calabaza butternut y trazo de café que tenéis que probar. El cordero parecía mantequilla y se deshacía en la boca, para mí el pincho mas rico de los que probé en toda la noche. Este plato lo podéis degustar en el Bistró Guggenheim Bilbao en el menú carta y en el menú degustación. A mi me encanto.

Tras el cordero nos trajeron un platito de txangurro con espuma de zanahoria que estaba de 10, si yo fuese un buey de mar, un centollo…me gustaría que me cocinasen así. Me quede con ganas de repetir de lo bueno que estaba 🙂

Mientras íbamos tomando mas copas de champagne (cada dos por tres aparecía una chica ofreciéndose a llenar la copa, cosa que se agradece) nos fuimos aproximando a la mesa donde un chef preparaba mas cuenquitos con diferentes platos y pudimos probar el cogollo de Tudela impregnado en aceite de ajos con patata, huevo roto y aceitunas, este plato a mi me resulto algo insípido y la verdad no me convenció mucho, pero claro, comerlo después del cordero y el txangurro fue un golpe mortal para el pobre. (Fue como tomar un Don Simon después de un buen reserva de rioja)

Aquí terminaron los platos que yo pude probar, mi novia Laura si que probó unas brochetas de langostino antes de que nos ofreciesen unos macarrones de café como postre que también estaban deliciosos.

Después de la comida, nos pudimos sentar en la terracita que ya estaba más vacía mientras servían combinados en la barra. Allí tranquilamente nos pudimos tomar un par de Gin tonics para acabar una noche que fue perfecta (el detalle de poner perejil en el Gin tonic a mi me marco), al final el evento que estaba previsto finalizara a las 24:00 se extendio hasta la 01:30 que ya nos dijeron que teníamos que irnos a dormir (lo estábamos pasando tan bien que no nos queríamos ir)

CORRECCION: Fernando Luejo de Pernord Ricard España nos puntualiza el porqué del perejil
“La ginebra Beefeater 24, es una ginebra macerada durante 24 horas con ingredientes botánicos tales como corteza de pomelo rojo (también llevaba rodaja el combinado), té sencha japonés y té verde chino, entre otros 9.
El perejil no sabe, pero sí huele, es un potenciador de los herbales (los tés de la maceración), por eso se le añade a esta ginebra como nota diferenciadora.”

Muchas Gracias por la aclaración Fernando 😀

La noche nos sirvió también para conocer a Iker y Diana, Diana es la encargada de actualizar la sección Bilbao de Comer.es , con ella y su novio pasamos la velada y podemos decir que son una pareja de lo mas simpático y agradable, lo pasamos muy bien 🙂

El nuevo Bistró Guggenheim Bilbao no ha podido empezar con mejor pie, a un local con un diseño muy cuidado se une una cocina de altura que he podido confirmar en primera persona, nosotros ya estamos buscando un fin de semana libre para ir a comer y darnos un homenaje y la verdad es que os invitamos a hacer lo mismo. Seguro que no os defrauda 😉

 

Bistró Guggenheim Bilbao

Avda. Abandoibarra nº 2

48001 Bilbao Vizcaya

tel.: +34 944 239 333

reservas@bistroguggenheimbilbao.com

Reservas online con confirmación inmediata.

Descanso semanal domingo noche, lunes todo el día.

CARTA BISTRO GUGGENHEIM

Como podeis ver, me dedique a disfrutar de la noche y no tome muchas fotos, asi que he cogido alguna prestada de las que el museo guggenheim ha colgado en la web tilllate


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Restaurante Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Aprovechando la semana santa y después de ver al Athletic ganar el derby vasco a la real sociedad decidimos juntar a la cuadrilla e ir a comer y tomar unos vinos.
El día comenzó en el casco viejo con unos “potes” por barrenkale y las calles más cercanas ya que la comida (tras una barbacoa fallida) decidimos celebrarla en el batzoki del Casco Viejo de Bilbao.

La comida empezó mal, teníamos reservada una mesa para 10 personas a las 15:15 de la tarde y por un error al apuntar la reserva nos toco esperar una hora en la barra del batzoki. Al menos nos invitaron a un vino, pero vamos…la comida no empezaba muy bien.

Con este retraso de una hora nos sentamos a comer,por la espera nos invitaron a unas cazuelitas de chorizo a la sidra para compartir (una para cada cuatro), el chorizo estaba muy rico y para nada grasiento como suele ocurrir con este tipo de plato.

Parecía que todo iba bien pero ya vimos que los camareros tenían prisa y que nos iban a estar sacando los platos uno tras otro para acabar pronto. Lo que faltaba…nos hacen esperar una hora y encima sacando los platos uno tras otro y lo mas rápido posible.
Si hemos entrado tarde por vuestra culpa, porque NO habéis apuntado bien la hora es problema vuestro, bastante que hemos esperado en lugar de irnos, vamos a pagar 30 € por un menú así que al menos ten la decencia de servir las cosas como dios manda.


El menú eso si, estaba muy rico. Al respecto ninguna queja (salvo el asunto de la piedra que os comentare mas tarde), la comida estaba bien realizada y estaba riquísima, todo en su punto perfecto.

Para comer teníamos para compartir un surtido de ibéricos con pan tumaca, ensalada de queso de cabra y piquillos con piña y vinagreta suave, hojaldre crujiente de mantequilla relleno de setas y hongos.

Estaba todo riquísimo, los ibéricos eran muy buenos, la ensalada estaba rica y la piña le daba un toque muy fresco y el hojaldre era insuperable eso si, a mi amigo Iker le toco una piedra dentro de un hojaldre, si, si, ¡¡¡UNA PIEDRA dentro del plato!!! Y no una chinita, la piedra tendria unos 2 o 3 centímetros de largo y uno o dos de ancho, menos mal que Iker se dio cuenta pronto y no se la tragó.

Lo peor además de encontrar la piedra fue que al decírselo a la camarera nos dice un “si, ya veo que es una piedra” con un tono como de cabreo, ¿¿¿perdona??? Me metes una hora tarde, me sacas los platos casi sin masticar el anterior y encima me metéis una piedra en uno de los platos y…¿¿¿la culpa es mía???

La razón que nos dieron es que al ser hongos de piedra se les colaría alguna, si sois aficionados a los hongos (mi madre en temporada siempre va al monte y trae la cesta llena) sabréis que los hongos hay que lavarlos antes de comerlos y en ese momento se ve bien lo que es hongo, lo que es tierra y obviamente lo que es una piedra, lo que me lleva a pensar que o bien no lavaron los hongos o lo hicieron sin prestar atención.

De segundos platos y ya para cada comensal teníamos entrecote con patatas, muslo de pato asado con cama de pasta fresca, bakalao al pil pil y revuelto de langostinos y champiñones.

Yo probé el bacalao y el pato y debo decir que como los entrantes estaban buenísimos, en lo referente a la comida no tengo ninguna pega ya que estaba todo delicioso y muy bien preparado.

De postre nos ofrecieron un surtido de postre que si fue decepcionante, consistía en un sorbete de champagne y limón acido que era sosísimo y no tenia sabor a nada, mousse de queso fresco y confitura de naranja que estaba rico, tenia un sabor fuerte a queso pero estaba bueno, helado de fresas del bosque y sus coulins que era un helado sin mas y tarta bombón de chocolate sobre dulce de leche que yo esperaba como agua de mayo…y que no dejo de ser un pastelito de chocolate.

De la comida el postre fue lo peor de todo ya que como he dicho tanto los entrantes como el plato fuerte era una delicia.

Lo que no me pareció bien es que cobrándote 30 € el menú de vino te den un cosechero de rioja cuando en casi todo el casco viejo en los menús de fin de semana te añaden una botella de crianza rioja. El vino no estaba malo pero no es lo esperado en un menú especial de fin de semana.

A favor:
En pleno casco viejo, cercano a la plaza nueva, a las 7 calles, a Unamuno…
La comida deliciosa y bien realizada

En contra:
Esperar una hora a pesar de tener reserva
Encontrar una piedra dentro de los hojaldres y el tono con el que contestaron al reclamarles (educadamente por cierto)
Las prisas que tenían después para acabar de trabajar que son comprensibles, pero voy a pagar por comer y quiero comer a gusto y repito, fue un error suyo.

Yo no creo que vuelva a comer en mucho tiempo, fue un cúmulo de cosas, errores…que hizo que saliera (saliéramos) poco contentos con el restaurante. Aunque debo reconocer que sin la espera y la piedra mi opinion del lugar hubiese sido totalmente diferente, esperemos que sea un mal día.

Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Menu fin de semana

C/ Tendería, 17 bajo
Tfno. Reservas: 94.679.22.30

 


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Restaurante Chez Marie en Montmarte (Paris)

Hace poco encontramos un viaje muy baratito a Paris y como hacia tiempo que no nos íbamos de vacaciones a algún sitio no dudamos en comprarlo y marchar a la ciudad de la luz.

Me habían hablado sobre lo caro que es comer bien en Paris y sobre lo poco limpia que es la gente de la hosteleria de aquel país y mi predisposición no era muy buena en ese sentido.

Un día dando una vuelta por Montmarte y después de hacer la visita obligada al Sagrado Corazón y ver la maravillosa vista que desde allí hay de Paris nos pusimos a buscar un lugar al que ir a comer, no era fácil ya que casi todos los sitios vienen a ofrecer lo mismo y al desconocer totalmente como son los sitios te aventuras a que te tomen el pelo y pagues la novatada por ser un gÜiri. En esta ocasión hicimos una cosa que no me suele gustar, hacer caso a la guía de Paris que habíamos comprado y acudir al pequeño restaurante Chez Marie en Montmarte.

La guía Lonely Planet decía que era un restaurante pequeñito, acogedor, con una decoración con motivos teatrales y que da bien de comer y debo decir que en esta ocasión la guía no mentía.

El menú del día costaba 12 € por persona y contenía un entrante, un plato principal y el postre, intentamos pedir las cosas mas típicas que nos ofrecían y quitando la ensalada que me pedí yo de entrante lo conseguimos.

De primero Laura pidió la sopa de cebolla, un plato típico francés que es muy básico pero muy sabroso. El plato consiste en un caldo de pollo con cebolla y pan desmigado, después le añaden queso rallado por encima y lo gratinan.

A mi no me hacia mucha gracia la sopa, pero al probarla me gusto mucho, no sabia a cebolla y tenia un gran sabor, además después de un día de caminata se agradecía meter algo caliente al cuerpo.

Yo pedí una ensalada de beicon que estaba deliciosa, llevaba tomate, lechuga, beicon, cebolla y una salsa que no había probado nunca y que estaba muy rica. La verdad que el plato no tiene mucha historia, pero el resto de los primeros no me motivaban y opte por el tiro fijo.

De segundo llegaron dos platos típicos franceses, Laura que había vivido unos años en Francia eligió el beuf bourguignon , un plato muy parecido a la carne guisada española.

Estaba deliciosa, me recordaba mucho a la carne guisada que hace mi madre (que posiblemente sea el plato más rico que existe con sus caracoles a la vizcaína) pero llevaba un toque especiado que no logre sacar. además la salsa tenia mucho cuerpo y sabor gracias al vino de Burdeos que llevaba. A mi este plato me encanto, sin duda el mejor de la comida.

Yo me pedí el andouillete sauce moutarde (como se te queda el cuerpo al decirlo??), ni yo ni laura sabíamos lo que era  y no me pude resistir a la atracción de lo desconocido.

Después pregunte a la señorita que nos atendía y en un ingles macarrónico (cosa que no entenderé ya que Laura le pregunto en un perfecto francés) me dijo que era “la parte de dentro del cerdo”, como si no hubiese partes XD XD

Al final el andouillete sauce moutarde resulto ser una especie de salchicha de callos, tenia sabor a los callos que se hacen España pero mas fuertes, no iba acompañado de ninguna salsa como se suele hacer aquí sino que iban a palo seco con un poco de mostaza picante.

El plato en si estaba rico, ojo, te tienen que gustar mucho los callos y los sabores fuertes, si no es así…mejor elige otro plato porque no te va a gustar. El plato además es muy contundente.

De postre elegimos una Mouse de chocolate y una tarta, estos postres eran los típicos que ponen en todos los lados así que no tienen mucha historia.

Para acompañar tomamos una jarra de 750 centilitros de Vino tinto de la casa que costo 8,50 €, la bebida no esta incluida en la casi totalidad de menús de Francia, así que si vas a comer al país vecino hazte a la idea que el menú no van a ser 12, 15 o lo que cueste, ya que tendrás que añadir entre 3 y 8 € en función de lo que quieras beber.

En resumen, el restaurante Chez Marie esta bien, no es un restaurante de alto copete pero se come muy bien, yo me quede a gusto con la cantidad y no fue nada caro (30 € los dos).

Además tiene encanto al ver esa entrada como de película y esas paredes con los cuadros y posters de teatro. A mi me gusto y si queréis ir a comer en un sitio cercano al Sacre Coeur  y barato os lo recomiendo muy mucho.

Eso si, la cocina francesa tiene mucha fama internacional pero a mi personalmente me parece que es mas marketing que otra cosa, en España hay restaurantes y cocineros  que les dan mil vueltas a los franceses y al resto de la gastronomía mundial.

 

Restaurante Chez Marie

Barrio: Buttes-Montmartre

27 rue Gabrielle, 18e, París, Francia

(01) 42 62 06 26

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Hamburguesería Boys en Bilbao

Hace un par de días mi hermana Nekane me sorprendió invitándome a comer, acabábamos de salir de la oficina y nos fuimos a uno de los sitios que mejores recuerdos me trae de Bilbao, la hamburguesería Boys de Hurtado Amezaga.

En esta hamburguesería celebraba mis cumpleaños adolescentes, siempre acompañado por mi amigo Javirulo , me acuerdo como por 1000 pelas teníamos dos hamburguesas boys, una de patatas y dos coca colas…que recuerdos 😀 .
Después ya nos haríamos un poco mas mayores y dejamos las hamburguesas para hacer “litros” y gastarnos esas 1000 pesetas en cerveza, kalimotxo y vete tu a saber que mas  😉

Después del golpe de nostalgia y de recordar aquellos tiempos en los que mi peso no tenia tres dígitos, podía jugar 3 partidos de fútbol seguidos sin echar las tripas y el mundo estaba a mis pies alce la vista y pude comprobar que por mucho que hayan pasado 15 años desde aquellas veces que bajaba desde Santutxu a merendar todo sigue igual.

En la hamburguesería Boys puedes encontrar bocadillos, platos combinados, sándwiches e incluso platos del día (por ejemplo, suelen tener un plato de pasta como pechuga de pollo a la plancha por 7,50 € que si tienes que quedarte a comer no esta nada mal de precio) pero el 15 añero que llevo dentro no podía dejar pasar la ocasión de rememorar aquellas tardes de 1995 cuando era un joven melenudo que escuchaba exkixu y llevaba una camiseta de la peña julen guerrero.

Mi elección fue clara, el menú “big boys” consistente en una hamburguesa triple (con su pepinillo, huevo, bacón…), unas patatas gajo y una pinta de cerveza bien fresquita.

Mi hermana Nekane como esta a régimen se tuvo que conformar con el menú “gran boys”, una hamburguesa doble (como la mía pero sin huevo) acompañada de patatas fritas normales y una coca cola.

Por si nos quedábamos con hambre pedimos unos nagets de pollo (6 unidades a 3,50 € la ración), aunque fue una mala elección porque mi hermana al final no pudo con su hamburguesa (y es de buen comer).
La comida nos salio por 19 € los dos.

En los menús puedes elegir el acompañamiento de entre estos tres platos, patatas fritas normales, patatas gajo y croquetas de jamón. Yo recomiendo las patatas gajo ya que las patatas normales son eso, simples patatas y las croquetas a mi me decepcionaron un poco.

La hamburguesa…que os voy a decir, es de 10, esta riquísima, la carne se nota que es buena y tiene un sabor delicioso, la única pega que le puedo dar es que el pan es de bollo al mas puro estilo americano, yo soy mas de pan de toda la vida, pero eso si, con un pan normal me costaría acabarme el menú. Aunque una hamburguesa con tanto peso necesita un pan más solidó para mantenerse (a mi siempre se me rompe) porque al final entre las tres piezas de carne, el beicon, las salsas…el pan va cediendo y se acaba rompiendo entero si no tienes cuidado.

Yo os recomiendo muy mucho la hamburguesería Boys de hurtado amezaga, vais a quedaros bien llenos por menos de 9 € y encima una hamburguesa bien buena que no tiene nada que envidiar a otras famosas hamburgueserías de Bilbao.

A favor:
Buena cantidad
En el centro de Bilbao (a escasos 200 metros de la plaza circular y su salida de metro)
Barato
Rápidos sirviendo
Las camareras que me han atendido siempre llevaban una sonrisa en la boca, cosa que se agradece.
Para lo vagos, tienen servicio a domicilio 😉

En contra:
Es una hamburguesería, no esperéis platos de Ferran Adria
Las ensaladas a mi se me hacen pequeñas, hace poco pedí la ensaladilla rusa y la verdad que parecía mas bien una tapa que un plato de ensaladilla rusa.

HAMBURGUESERÍA BOYS
Hurtado amezaga 22
944163284




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