Parrillada de Marisco y Chuletón en el Restaurante Asador Arraiz en Bilbao.

Hace unos meses encontré un cupón de descuento en una vez de promociones para un menú de parrillada de marisco y chuletón para dos personas en el asador Arraiz de Bilbao. Así que con la excusa de celebrar el cumpleaños de Laura y nuestro aniversario nos acercamos a darnos un homenaje como dios manda.

El cupón tenía un coste de 79 € e incluía el siguiente menú:

Para compartir:

  • Pulpo a la Gallega
  • Mariscada (2 Nécoras, 2 Cigalas, 6 Langostinos, 6 Gambas, Almejas, Navajas)

y  de segundo para elegir:

  • Langosta a la plancha.
  • Txuletón de Kg a la parrilla con patatas fritas y pimientos.
  • Lubina a la parrilla con guarnición y refrito bilbaína.
  • Sapito a la parrilla con guarnición y refrito bilbaína.

El precio incluía también postre casero y botella de vino a elegir entre lambrusco, crianza o albariño.

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Vistas del monte arraiz

Empezaremos a desgranar lo que nos pareció cada uno de los platos,

Pulpo a la gallega:

El pulpo nos lo trajeron como primer plato y diremos que fue una ración correcta en cantidad, de sabor diremos que el pulpo estaba muy bien cocido, con un sabor muy rico y el toque justo y necesario de sal y pimentón. Se acompañaba de los típicos cachelos que debo decir que habían absorbido sabor al pulpo y estaban deliciosos.

Muy rico el pulpo del asador Arraiz.

asador_arraiz_pulpo

Mariscada:

La mariscada incluía los siguientes mariscos a la plancha

2 Nécoras, 2 Cigalas, 6 Langostinos, 6 Gambas, Almejas, Navajas.

La mariscada estaba bien de cantidad y bien de sabor, lo único que le puedo echar en cara a al marisco es que la plancha estaba demasiado aceitosa, las almejas, navajas…estaban acompañadas de una salsa de aceite, perejil, ajo y sal que para mi gusto resultaba muy aceitosa pero de sabor estaba toda deliciosa.

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Chuletón de buey:

No había dudas de que íbamos a elegir para comer, creo que hasta la gente que estaba al rededor nuestro y que no nos conocían tenían claro que íbamos a elegir el chuletón de buey.

El chuletón lo presentaron como debe ser, en un plato, troceado y con una piedra calentada con un mechero de gas para hacerla al gusto. Hasta aquí todo perfecto pero como he dicho “hasta aquí”.

A mi el chuletón me sabia raro, me sabia como a cecina rancia, por un momento pensé que se debía a que el chuletón estaba en mal estado o demasiado pasado (y no me refiero al hacerse) pero Laura me dijo varias veces que a ella no le sabia raro y seguí comiendo achacándolo al sabor que me había dejado el marisco en la boca (cosa esta que no me ha pasado este fin de semana al comer unos langostinos y después un chuletón en casa).

Chuleton asador arraiz

Sea por lo que sea el chuletón no me gusto y no lo disfrute así que una vez que lo acabamos y sin ganas de roer el hueso de la chuleta pedimos dos postres para quitarnos el mal sabor de boca.

Una pantxineta para mi y una tarta de queso para Laura, la pantxineta tenia un poco seco el hojaldre pero estaba buena. Para acompañar los postres tomamos unos cafés.

Tras esto y aun con hueco en el estomago nos despedimos del Asador Arraiz con la sensación de que podía haber estado mejor. Tal vez si el chuletón me hubiese sabido mejor la opinión seria diferente y es que hasta ese momento todo había estado bien, buen trato de los empleados del local, comida rica, un buen día de “pre verano” en la terracita del asador, un lambrusco fresquito y una buena razón para celebrar…

Lambrusco asador arraiz

Asador Arraiz
Camino de Arráiz, 116
48002 Bilbao, Vizcaya
944 43 19 19


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Restaurante Etxaniz en Bilbao (Hotel Silken Indautxu)

Gracias a la página Web Chollomania pude comprar un par de cupones para el restaurante Etxaniz de Bilbao. Este restaurante pertenece al hotel Silken Indautxu y tiene muy buen nombre en la capital bilbaína, de hecho mi amigo Rubén me lo había recomendado.

El Etxaniz es el típico restaurante al que por cuestiones de precio me pensaría un poco el ir así como así, pero con el descuento que había comprado se me presentó una oportunidad excelente para arreglarnos, invitar a mi novia a cenar y quedar como un señor.

El menú consistía en un menú degustación que incluía los siguientes platos

Entrantes:
Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso.
Risotto marinero de pescado y marisco.

Platos principales:
Bacalao al pil pil con pimientos del país.
Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto.

Postre
Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana.

De bebida incluía una botella de crianza rioja y agua.

Pasaré a desgranaros los diferentes platos que pudimos disfrutar en la cena.

El primer entrante me tenia un poco expectante ya que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar y la verdad que me dejó con más frío que calor.
El Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso resultó ser una especie de tostada gorda de maíz con un huevo escalfado en su interior y una especie de bechamel.


Un plato bastante insípido que solo se rompía por el gusto a maíz (un gusto también muy tenue a decir la verdad) que dejaba.

A mi me recordó mucho a un postre costarricense similar a las magdalenas pero que se hace con maíz dulce, aunque a decir verdad las magdalenas de maíz que nos hizo mi suegra ,aunque con menos glamour, le daban mil vueltas en cuanto a sabor al brioche de maíz que como he dicho era bien insípido.

El segundo plato que trajo el siempre atento y educado camarero fue un risotto marinero de pescado y marisco. Este fue para mi el peor plato de la noche, insípido a decir basta no tenía ni rastro de sabor a marisco ni pescado en ese caldo meloso que por el nombre debería haber llevado alguno de ambos ingredientes.
El arroz estaba acompañado de cachos de judía verde y algún trozo de pulpo que no le daba ningún sabor. Si existiese un tribunal gastronómico que juzgase los “delitos de mesa” el cocinero de esa mezcla de ingredientes que era el plato debería pasarse unos días en la sombra.
Lo único que se salvaba era el crujiente de queso que acompañaba al risotto y que le proporcionaba algo de alegría.

Después de los entrantes que nos habían decepcionado mucho no, lo siguiente, esperábamos ansiosos los platos fuertes del menú degustación.
Primero y como es de ley llego el bacalao al pil pil con pimientos del país, la verdad que daba pena ver la pobre tajadita que me pusieron acompañada de dos míseros pimientos en un plato.

De sabor estaba como toda la cena, para mi gusto se pasaron al desalar el bacalao dejándolo nuevamente insípido.

De tres platos que nos sirvieron, tres platos insípidos, la verdad que el cocinero se estaba cubriendo de gloria, por lo demás un plato de calidad con un pil pil muy bien hecho pero sin apenas sabor. Al menos lo pimientos si sabían a pimiento.

Nuevamente el chef del restaurante Etxaniz volvía a suspender con un plato que aunque tiene bastante trabajo (para conseguir la salsa pil pil en condiciones) no debería dar problemas a un cocinero que se dedique a los fogones y más si lo hace en un restaurante que se supone de cierto nivel.

Tras el nuevo fiasco llegó el Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto, este plato estaba muy rico, la única pega que le puedo sacar es que el crujiente de sésamo quedó muy dulce recordando el sabor al rebozado dulce que suelen dar en muchos restaurantes orientales. El plato además se acompañaba de unas setas que junto al oporto le daban un toque de gracia. Desde luego el mejor plato de la noche, aunque eso sí, a años luz de los platos que nos han ofrecido en otros menús degustación en restaurantes de un perfil similar (Bistró Guggenheim por ejemplo).

Tras un menú degustación que no nos dejó satisfechos del todo vino el postre, un postre muy fresquito que nos hubiese ayudado a bajar la comida en el caso de que nos hubiésemos quedado llenos, cosa que en mi caso no ocurrió llegándome a comer medio solomillito de mi novia.
El postre también puedo decir que no pasará a la historia, el Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana no dejó de ser melón pasado por la batidora con una bola de helado de pepino y sorbete de manzana que sabía a manzana con un toque acido. Rico pero sin capacidad de sorprender.

El coste del menú fue de 29 € por persona, en realidad el menú que comimos costaría 56 €, mi conclusión para los que estéis pensando ir es que por un menú de 60 € tienes en Bilbao muchos sitios en los que comer como un rey y salir en condiciones con platos que merecen la pena y que no te dejan con esa sensación de no saber si el cocinero era profesional o era la mujer del camarero haciendo unos platos al tuntún.

Los platos fueron insípidos a decir basta y si ese menú lo llego a destinar a comer tengo que ir directo al wook a comer algo del hambre con el que hubiese salido.

Como casi siempre que voy a un sitio con cierta fama salgo defraudado, ese hotel era uno de los que me había llegado a plantear para celebrar una boda con mi novia laura y desde luego el otro fin de semana perdieron casi todas las papeletas.

Restaurante Etxaniz

Hotel Silken Indautxu
Plaza del Bombero Echaniz, S/N , 48010 Bilbao,
944 21 11 98


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Restaurante Txakoli Simon en Artxanda (Bilbao)

Este fin de semana he tenido visita en casa, todo fue mas o menos improvisado y es que el mismo sábado a las 11 de la mañana recibía un SmS de mi buen amigo Txetxu diciendo que se venia a Bilbao y a ver si tenia un hueco en mi casa para alojarle, como villa osaba siempre esta abierta para un amigo el pinteño se puso en camino y a las 17:30 ya le tenia en Basauri.

Después de una comida rápida a base de cous cous con pollo y verduras nos fuimos de cañitas por Basauri y después a iniciar al bueno de Txetxu en el noble de arte de pillarse un buen pedo a base de zuritos por la calle somera del casco viejo bilbaíno. tras unas paradas en el Nekane, el Jonen, el Soiz 3… nos fuimos a casa con la sensación de haberlo dado todo y sobre todo sabiendo que el día siguiente seria aun mas grande.

de potes por someraCon el gran Txetxu tomando algo en el Soiz 3

A las 15:00 se presento en mi pueblo de adopción Pablo I de Santander, un tío grande de volumen y más grande aun de forma de ser, sin pensarlo mucho nos montamos en su coche y subimos hasta el Txakoli Simon del monte Artxanda.
Artxanda es una de las zonas de recreo favoritas de los Bilbaínos a medio paso entre Sondika y Bilbao ha sido históricamente uno de los pocos lugares verdes de Bilbao (gracias a dios ahora tenemos bastantes mas), un lugar donde las cuadrillas hacían barbacoas, donde las familias hacían picnic los domingos y donde ahora la comunidad ecuatoriana de Bilbao hace sus fiestas con música a todo trapo los domingos 🙂

txakoli simon en Artxanda

Ahí podemos encontrar el Txakoli Simon, para muchos uno de los mejores sitios para comer un chuleton a la brasa de todo Bilbao, había ido muchas veces a comer ahí pero la cuestión era, ¿¿estaría a la altura de los dos gourmets que me acompañaban??.

pablo y Txetxu en el Txakoli Simon

El menú fue mas o menos claro, dos chuletones con sus respectivas patatas (como no quedaban chuletones de kilo nos pusieron de kilo y algo), un plato de huevos con morcilla para picar, el pan y dos botellas de agua (si, ya se que lo ideal hubiese sido un buen vino pero a los tres que íbamos a comer se nos unió nuestra amiga la resaca y no había manera). La cuenta fue clara, cada chuleton sale a 36 €, el plato de morcilla, patas y huevos a 8, el agua a 3 cada botella (ya llevamos 83 €) y los 10 € que nos quedan hasta alcanzar los 93 que costo la comida son de las patatas y el pan para tres personas.

El chuleton estaba espectacular, muy tierno y la morcilla también eso si, para mi realizaron varios sacrilegios que no son dignos de un lugar como este.

chuleton txakoli simon bilbao

1- Las brasas las hicieron con liquido inflamable y algunos cachos de carne traían el aroma del producto químico, esto para mi fue IMPERDONABLE, si me voy a gastar seis mil de las antiguas pesetas en un chuleton no me lo jodas haciendo unas putas brasas con un producto químico que va a dar un toque a la carne!!!!!!! Fueron muy pocos trozos en los que me paso, pero los suficientes como para darme cuenta.

2- La sal gorda, un chuleton sin sal gorda por encima es como un athletic sin bizkaitarras, como Queen sin Fredy Mercury o como el ayuntamiento de Bilbao sin azkuna…le falta algo, pues eso mismo le pasaba al chuleton, hombre, échale sal gorda y dale un poco de vidilla!!!! nos vino el chuleton con muy poca sal gorda, tan poca que no llegaba ni aun puñado.

3- las brasas debido al método de elaboración eran muy vivas y provocaba que la carne se hiciese mucho y además demasiado rápido, esto para muchos no será un problema pero para mi que me gusta la carne poco hecha si que puede llegarlo a ser aunque en verdad domino las carnes crudas y las muy hechas, yo acojo a todas y las doy un hogar en mi estomago.

4- la morcilla a base de esperar a sacarla con los chuletones se quedo fría, entiendo que siendo un lugar donde la comida se va sacando con turno de espera quieran sacar todo junto, pero no pasa nada por sacar primero un plato si se ha elaborado un poco antes.

Después de meternos los dos chuletones, los huevos, las patatas y demás Pablo nos invito a un valenciano que estaba de muerte, además de ser generoso en cantidad estaba elaborado con zumo natural y la parte de licor fue generosa. Cada valenciano salio a 6 € por cabeza (gracias Pablete!!)

A pesar de que os pueda parecer que no disfrute de la comida no os debéis quedar con esa sensación ya que disfrute como un enano, tal vez si mi estomago hubiese estado mejor podíamos haberlo regado con un criancita o tal vez le hubiésemos dado mas tute (aunque no sobro nada).

Quitando el tema del producto químico de las brasas diré que disfrute mucho de la carne, estaba un poco sosa para mi gusto pero no es nada que no se pueda remediar pidiendo un poco mas de sal gorda, eso si, cuidado al ir donde la chica y decirle “sal, gorda!!” ya que igual sale y os unta un par de guantazos por sopla gaitas 😉

Os recomiendo sin lugar a duda el Txakoli Simon, uno de los lugares míticos de Artxanda y de Bilbao y uno de los sitios a los que acudía con mi aita cuando era txiki y que ya por eso tendrá siempre un 10 para mí. Un sitio donde se come muy bien y donde podréis disfrutar de un buen chuleton.

http://www.txakolisimon.com/
Camino San Roque 89 – 480150 Bilbao (Bizkaia)
94 445 74 99
info@txakolisimon.com
Carta

Restaurante La Kuina en Bilbao

El pasado 10 de julio fue mi cumpleaños, generalmente lo celebro con la familia y los amigos pero este año no tenia muchas ganas de hacer nada ni de estar con mucha gente y me decidí por celebrar una buena comida con la familia. El lugar elegido fue el restaurante La Kuina de Bilbao.

Del lugar me habían hablado muy bien varias personas (entre ellas Diana e Iker los chicos con los que compartimos la velada del Bistró Guggenheim) y entre eso y que es céntrico a mas no poder la elección fue clara.
Después de quedar en la plaza Unamuno con mi madre y hermana y tras tomar unos zuritos por las siete calles nos dispusimos a entrar en le restaurante.

Al ser una celebración y al quedar muy pocas veces con la familia para comer fuera nos decidimos por el menú degustación consistente en un surtido de primeros que van trayendo a la mesa y después un segundo . Su coste es de 36,50 € por persona (IVA incluido) y lleva incluido el postre y la bebida (crianza de Rioja)

Los entrantes son los siguientes

Aperitivo de paletilla ibérica con pa amb tomàquet

Este aperitivo de pan tostado con tomatito y ajo estaba delicioso, al buen sabor de la paletilla ibérica (que rico estaba el jamón) se unia el buen “retregao” que llevaba, tenia el toque justo de ajo y tomate para tener un buen sabor sin ser fuerte.

Royal de foie con granizado de citricos

Cuando nos trajeron este plato nos quedamos un poco mirando, ya he dicho que no estamos acostumbrados a salir mucho y al tener como caramelo encima no sabíamos exactamente si el plato era sólido o liquido, menos mal que mi hermana en seguida nos saco de dudas untando el foie en uno de los panes de pasas que nos habían traído para acompañar. ¿¿El resultado del plato?? Buenísimo, y puedo dar fe porque me acabe el de mi novia, el de mi hermana y cate un poco el de mi madre. Riquísimo, además el granizado de limón le daba un contraste buenísimo y un toque que me gusto mucho.

Vieiras crujientes con coral de bogavante

El mejor entrante de todos para mi, se me hizo un poco escaso, pero mas que nada por lo rico que estaba. Nos pusieron dos vieiras rebozadas con la espuma de bogavante y que decir…simplemente que eran sublimes. Muy ricas.

Huevo a baja temperatura con arena de jamón y boletus

Este plato me sorprendió, el huevo venia con unas migas de pan, boletus y jamón ¿? Que eran simplemente deliciosas, riquísimas, además el huevo estaba perfecto.

Solo tengo una cosa que achacar al restaurante La Kuina, antes del menú pedimos una ración de croquetas de bacalao ajo arriero (8,50 €), que estaban muy finas y deliciosas. Las pedimos porque nos habían comentado que era la especialidad de la casa junto a sus arroces y la verdad que no desmerecieron a su fama pero después de comérnoslas en los platos que nos pusieron se dedicaron a traernos los entrantes y depositarlos en el mismo plato en que habíamos comido las croquetas y que obviamente guardaba los restos del manjar que habíamos comido minutos antes, para mi un detalle imperdonable.

De segundo teníamos otros cuatro a elegir

Lubina salvaje con sofrito de chipirones y aire de carabinero
Chuleta a la piedra con patatas
Paletilla de cordero en leche de cabra
Arroz de bogavante (este es para dos personas)

Me quede con ganas de comer y probar el arroz pero un buen chuleton siempre es un plato del que no puedo escapar y así fue esta vez. Mi hermana y yo pedimos el chuleton a la piedra, mi madre la lubina con el sofrito de mejillones y mi novia Laura la paletilla de cordero sobre leche de cabra.

El chuleton estaba de 10, riquísimo, la carne muy buena, tierna y con el palto caliente para que se termine de hacer, una delicia de plato. Si existe el cielo me lo imagino como un lugar en el que además de no dar palo al agua te sirven para comer siempre chuletón para comer. Las patatas que acompañaban al chuleton estaban bastante sosas y se quedaban como asadas mas que fritas con el efecto de la piedra caliente, pero el conjunto del plato fue perfecto.

El pescado no lo probé, mi madre dejo un buen cacho de pescado ya que estaba ya llena y porque se lo sirvieron poco hecho y le da un poco de asquito comerlo así.

El cordero que pidió laura estaba delicioso, la carne estaba en su punto, crujiente por fuera y jugosa y blanda por dentro. La salsa de leche de cabra también estaba deliciosa, otra vez que vaya sino me pido el arroz caerá el cordero seguro (con permiso del chuleton obviamente)

De postre existe un postre único (para este menú) de torrijas con helado de mandarina, que estaba de muerte, delicioso. Las torrijas bien hechas, blanditas, dulcecitas en su punto justo y con un contraste con el helado de mandarina que hacia que quedase perfecto.

A mi la comida me gusto mucho, salí muy contento con la sensación de haber comido bien y con el estomago lleno, lo recomiendo al 100%, además lo tenéis en el centro del casco viejo de Bilbao junto a un conjunto de calles lleno de bares en los que tomar unos zuritos y a pocos metros de la plaza circular, la gran via… perfecto para los visitantes de Bilbao o para quien quiera comer bien  🙂

Además esta bastante cerca de la parada de metro de Casco Viejo 🙂

Restaurante La Kuina
Calle Nueva 4
94 479 41 24
Bilbao


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Inauguración Bistro Guggenheim Bilbao

El viernes pasado tuve el placer de ser invitado a la inauguración del nuevo restaurante Guggenheim y Bistró Guggenheim de Bilbao, así que me puse la sonrisa de los domingos y acudí al evento con todas las ganas del mundo.
Un amigo mío fue a comer al restaurante hace meses y me dijo que salio encantado, que se sale un poco del alcance de los bolsillos en general pero que merecida la pena.

El evento comenzaba a las 21:00 y como toda personalidad importante tuvimos que llegar un poco mas tarde para hacernos esperar, a las 21:30 nos plantamos en la alfombra roja y tras dar nuestro nombre a las chicas que custodiaban la entrada nos dirigimos flanqueados por dos hileras de velas al interior del restaurante y bar del museo. Por el camino un grupo de chicos y chicas que eran todo amabilidad nos ofrecían unas frutas bañadas en diferentes licores (piña con piña colada, fresas con mojito…), como aun no habíamos vencido a la vergüenza que siempre se apodera de nosotros en las inauguraciones no nos atrevimos a asaltar las diferentes mesas 🙂

El entrar al bar del museo Guggenheim vimos que estaba todo cuidado al detalle, a la decoración que siempre tiene el local había que sumarle las diferentes mesas donde preparaban delante nuestro los diferentes pinchos y tapas que iban a servir en la inauguración y una mesa de mezclas para el Dj que amenizaba la noche.

Para meternos en el ambiente nos movimos hasta la terraza del museo donde una chica nos ofreció unas copas de champagne Mumm, en un momento nos encontramos en medio de la terraza del museo Guggenheim, con vistas a un Deusto atardecido y una copa de champagne en la mano, un “feel like a sir” en toda regla.

Esta claro que este tipo de eventos en los que se ofrecen canapeses y bebidas gratis da igual que lo celebres en el Guggenheim con “gente guapa” que con los gitanos de Otxarkoaga, la gente se abalanza sobre la comida como si llevase tres meses sin comer, por ello mismo y a pesar de tener varios canapeses para probar solo pude catar un par de ellos.

Entre los pinchos que pude catar (que estaban todos de muerte) estaban la corteza de bacalao, unas tiras de piel de bacalao muy fritas que eran riquísimas, estaban muy torradas y parecían cortezas de cerdo pero con sabor de bacalao, todo un descubrimiento.

Despues nos trajo un camarero que era mas majo que las pesetas una bandeja con unos cuenquitos de cordero asado, puré de calabaza butternut y trazo de café que tenéis que probar. El cordero parecía mantequilla y se deshacía en la boca, para mí el pincho mas rico de los que probé en toda la noche. Este plato lo podéis degustar en el Bistró Guggenheim Bilbao en el menú carta y en el menú degustación. A mi me encanto.

Tras el cordero nos trajeron un platito de txangurro con espuma de zanahoria que estaba de 10, si yo fuese un buey de mar, un centollo…me gustaría que me cocinasen así. Me quede con ganas de repetir de lo bueno que estaba 🙂

Mientras íbamos tomando mas copas de champagne (cada dos por tres aparecía una chica ofreciéndose a llenar la copa, cosa que se agradece) nos fuimos aproximando a la mesa donde un chef preparaba mas cuenquitos con diferentes platos y pudimos probar el cogollo de Tudela impregnado en aceite de ajos con patata, huevo roto y aceitunas, este plato a mi me resulto algo insípido y la verdad no me convenció mucho, pero claro, comerlo después del cordero y el txangurro fue un golpe mortal para el pobre. (Fue como tomar un Don Simon después de un buen reserva de rioja)

Aquí terminaron los platos que yo pude probar, mi novia Laura si que probó unas brochetas de langostino antes de que nos ofreciesen unos macarrones de café como postre que también estaban deliciosos.

Después de la comida, nos pudimos sentar en la terracita que ya estaba más vacía mientras servían combinados en la barra. Allí tranquilamente nos pudimos tomar un par de Gin tonics para acabar una noche que fue perfecta (el detalle de poner perejil en el Gin tonic a mi me marco), al final el evento que estaba previsto finalizara a las 24:00 se extendio hasta la 01:30 que ya nos dijeron que teníamos que irnos a dormir (lo estábamos pasando tan bien que no nos queríamos ir)

CORRECCION: Fernando Luejo de Pernord Ricard España nos puntualiza el porqué del perejil
“La ginebra Beefeater 24, es una ginebra macerada durante 24 horas con ingredientes botánicos tales como corteza de pomelo rojo (también llevaba rodaja el combinado), té sencha japonés y té verde chino, entre otros 9.
El perejil no sabe, pero sí huele, es un potenciador de los herbales (los tés de la maceración), por eso se le añade a esta ginebra como nota diferenciadora.”

Muchas Gracias por la aclaración Fernando 😀

La noche nos sirvió también para conocer a Iker y Diana, Diana es la encargada de actualizar la sección Bilbao de Comer.es , con ella y su novio pasamos la velada y podemos decir que son una pareja de lo mas simpático y agradable, lo pasamos muy bien 🙂

El nuevo Bistró Guggenheim Bilbao no ha podido empezar con mejor pie, a un local con un diseño muy cuidado se une una cocina de altura que he podido confirmar en primera persona, nosotros ya estamos buscando un fin de semana libre para ir a comer y darnos un homenaje y la verdad es que os invitamos a hacer lo mismo. Seguro que no os defrauda 😉

 

Bistró Guggenheim Bilbao

Avda. Abandoibarra nº 2

48001 Bilbao Vizcaya

tel.: +34 944 239 333

reservas@bistroguggenheimbilbao.com

Reservas online con confirmación inmediata.

Descanso semanal domingo noche, lunes todo el día.

CARTA BISTRO GUGGENHEIM

Como podeis ver, me dedique a disfrutar de la noche y no tome muchas fotos, asi que he cogido alguna prestada de las que el museo guggenheim ha colgado en la web tilllate


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Restaurante Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Aprovechando la semana santa y después de ver al Athletic ganar el derby vasco a la real sociedad decidimos juntar a la cuadrilla e ir a comer y tomar unos vinos.
El día comenzó en el casco viejo con unos “potes” por barrenkale y las calles más cercanas ya que la comida (tras una barbacoa fallida) decidimos celebrarla en el batzoki del Casco Viejo de Bilbao.

La comida empezó mal, teníamos reservada una mesa para 10 personas a las 15:15 de la tarde y por un error al apuntar la reserva nos toco esperar una hora en la barra del batzoki. Al menos nos invitaron a un vino, pero vamos…la comida no empezaba muy bien.

Con este retraso de una hora nos sentamos a comer,por la espera nos invitaron a unas cazuelitas de chorizo a la sidra para compartir (una para cada cuatro), el chorizo estaba muy rico y para nada grasiento como suele ocurrir con este tipo de plato.

Parecía que todo iba bien pero ya vimos que los camareros tenían prisa y que nos iban a estar sacando los platos uno tras otro para acabar pronto. Lo que faltaba…nos hacen esperar una hora y encima sacando los platos uno tras otro y lo mas rápido posible.
Si hemos entrado tarde por vuestra culpa, porque NO habéis apuntado bien la hora es problema vuestro, bastante que hemos esperado en lugar de irnos, vamos a pagar 30 € por un menú así que al menos ten la decencia de servir las cosas como dios manda.


El menú eso si, estaba muy rico. Al respecto ninguna queja (salvo el asunto de la piedra que os comentare mas tarde), la comida estaba bien realizada y estaba riquísima, todo en su punto perfecto.

Para comer teníamos para compartir un surtido de ibéricos con pan tumaca, ensalada de queso de cabra y piquillos con piña y vinagreta suave, hojaldre crujiente de mantequilla relleno de setas y hongos.

Estaba todo riquísimo, los ibéricos eran muy buenos, la ensalada estaba rica y la piña le daba un toque muy fresco y el hojaldre era insuperable eso si, a mi amigo Iker le toco una piedra dentro de un hojaldre, si, si, ¡¡¡UNA PIEDRA dentro del plato!!! Y no una chinita, la piedra tendria unos 2 o 3 centímetros de largo y uno o dos de ancho, menos mal que Iker se dio cuenta pronto y no se la tragó.

Lo peor además de encontrar la piedra fue que al decírselo a la camarera nos dice un “si, ya veo que es una piedra” con un tono como de cabreo, ¿¿¿perdona??? Me metes una hora tarde, me sacas los platos casi sin masticar el anterior y encima me metéis una piedra en uno de los platos y…¿¿¿la culpa es mía???

La razón que nos dieron es que al ser hongos de piedra se les colaría alguna, si sois aficionados a los hongos (mi madre en temporada siempre va al monte y trae la cesta llena) sabréis que los hongos hay que lavarlos antes de comerlos y en ese momento se ve bien lo que es hongo, lo que es tierra y obviamente lo que es una piedra, lo que me lleva a pensar que o bien no lavaron los hongos o lo hicieron sin prestar atención.

De segundos platos y ya para cada comensal teníamos entrecote con patatas, muslo de pato asado con cama de pasta fresca, bakalao al pil pil y revuelto de langostinos y champiñones.

Yo probé el bacalao y el pato y debo decir que como los entrantes estaban buenísimos, en lo referente a la comida no tengo ninguna pega ya que estaba todo delicioso y muy bien preparado.

De postre nos ofrecieron un surtido de postre que si fue decepcionante, consistía en un sorbete de champagne y limón acido que era sosísimo y no tenia sabor a nada, mousse de queso fresco y confitura de naranja que estaba rico, tenia un sabor fuerte a queso pero estaba bueno, helado de fresas del bosque y sus coulins que era un helado sin mas y tarta bombón de chocolate sobre dulce de leche que yo esperaba como agua de mayo…y que no dejo de ser un pastelito de chocolate.

De la comida el postre fue lo peor de todo ya que como he dicho tanto los entrantes como el plato fuerte era una delicia.

Lo que no me pareció bien es que cobrándote 30 € el menú de vino te den un cosechero de rioja cuando en casi todo el casco viejo en los menús de fin de semana te añaden una botella de crianza rioja. El vino no estaba malo pero no es lo esperado en un menú especial de fin de semana.

A favor:
En pleno casco viejo, cercano a la plaza nueva, a las 7 calles, a Unamuno…
La comida deliciosa y bien realizada

En contra:
Esperar una hora a pesar de tener reserva
Encontrar una piedra dentro de los hojaldres y el tono con el que contestaron al reclamarles (educadamente por cierto)
Las prisas que tenían después para acabar de trabajar que son comprensibles, pero voy a pagar por comer y quiero comer a gusto y repito, fue un error suyo.

Yo no creo que vuelva a comer en mucho tiempo, fue un cúmulo de cosas, errores…que hizo que saliera (saliéramos) poco contentos con el restaurante. Aunque debo reconocer que sin la espera y la piedra mi opinion del lugar hubiese sido totalmente diferente, esperemos que sea un mal día.

Batzoki del Casco Viejo de Bilbao

Menu fin de semana

C/ Tendería, 17 bajo
Tfno. Reservas: 94.679.22.30

 


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Hamburguesería Boys en Bilbao

Hace un par de días mi hermana Nekane me sorprendió invitándome a comer, acabábamos de salir de la oficina y nos fuimos a uno de los sitios que mejores recuerdos me trae de Bilbao, la hamburguesería Boys de Hurtado Amezaga.

En esta hamburguesería celebraba mis cumpleaños adolescentes, siempre acompañado por mi amigo Javirulo , me acuerdo como por 1000 pelas teníamos dos hamburguesas boys, una de patatas y dos coca colas…que recuerdos 😀 .
Después ya nos haríamos un poco mas mayores y dejamos las hamburguesas para hacer “litros” y gastarnos esas 1000 pesetas en cerveza, kalimotxo y vete tu a saber que mas  😉

Después del golpe de nostalgia y de recordar aquellos tiempos en los que mi peso no tenia tres dígitos, podía jugar 3 partidos de fútbol seguidos sin echar las tripas y el mundo estaba a mis pies alce la vista y pude comprobar que por mucho que hayan pasado 15 años desde aquellas veces que bajaba desde Santutxu a merendar todo sigue igual.

En la hamburguesería Boys puedes encontrar bocadillos, platos combinados, sándwiches e incluso platos del día (por ejemplo, suelen tener un plato de pasta como pechuga de pollo a la plancha por 7,50 € que si tienes que quedarte a comer no esta nada mal de precio) pero el 15 añero que llevo dentro no podía dejar pasar la ocasión de rememorar aquellas tardes de 1995 cuando era un joven melenudo que escuchaba exkixu y llevaba una camiseta de la peña julen guerrero.

Mi elección fue clara, el menú “big boys” consistente en una hamburguesa triple (con su pepinillo, huevo, bacón…), unas patatas gajo y una pinta de cerveza bien fresquita.

Mi hermana Nekane como esta a régimen se tuvo que conformar con el menú “gran boys”, una hamburguesa doble (como la mía pero sin huevo) acompañada de patatas fritas normales y una coca cola.

Por si nos quedábamos con hambre pedimos unos nagets de pollo (6 unidades a 3,50 € la ración), aunque fue una mala elección porque mi hermana al final no pudo con su hamburguesa (y es de buen comer).
La comida nos salio por 19 € los dos.

En los menús puedes elegir el acompañamiento de entre estos tres platos, patatas fritas normales, patatas gajo y croquetas de jamón. Yo recomiendo las patatas gajo ya que las patatas normales son eso, simples patatas y las croquetas a mi me decepcionaron un poco.

La hamburguesa…que os voy a decir, es de 10, esta riquísima, la carne se nota que es buena y tiene un sabor delicioso, la única pega que le puedo dar es que el pan es de bollo al mas puro estilo americano, yo soy mas de pan de toda la vida, pero eso si, con un pan normal me costaría acabarme el menú. Aunque una hamburguesa con tanto peso necesita un pan más solidó para mantenerse (a mi siempre se me rompe) porque al final entre las tres piezas de carne, el beicon, las salsas…el pan va cediendo y se acaba rompiendo entero si no tienes cuidado.

Yo os recomiendo muy mucho la hamburguesería Boys de hurtado amezaga, vais a quedaros bien llenos por menos de 9 € y encima una hamburguesa bien buena que no tiene nada que envidiar a otras famosas hamburgueserías de Bilbao.

A favor:
Buena cantidad
En el centro de Bilbao (a escasos 200 metros de la plaza circular y su salida de metro)
Barato
Rápidos sirviendo
Las camareras que me han atendido siempre llevaban una sonrisa en la boca, cosa que se agradece.
Para lo vagos, tienen servicio a domicilio 😉

En contra:
Es una hamburguesería, no esperéis platos de Ferran Adria
Las ensaladas a mi se me hacen pequeñas, hace poco pedí la ensaladilla rusa y la verdad que parecía mas bien una tapa que un plato de ensaladilla rusa.

HAMBURGUESERÍA BOYS
Hurtado amezaga 22
944163284




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