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Restaurante Etxaniz en Bilbao (Hotel Silken Indautxu)
11 Septiembre 2012 por De Buen Comer

Gracias a la página Web Chollomania pude comprar un par de cupones para el restaurante Etxaniz de Bilbao. Este restaurante pertenece al hotel Silken Indautxu y tiene muy buen nombre en la capital bilbaína, de hecho mi amigo Rubén me lo había recomendado.

El Etxaniz es el típico restaurante al que por cuestiones de precio me pensaría un poco el ir así como así, pero con el descuento que había comprado se me presentó una oportunidad excelente para arreglarnos, invitar a mi novia a cenar y quedar como un señor.

El menú consistía en un menú degustación que incluía los siguientes platos

Entrantes:
Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso.
Risotto marinero de pescado y marisco.

Platos principales:
Bacalao al pil pil con pimientos del país.
Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto.

Postre
Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana.

De bebida incluía una botella de crianza rioja y agua.

Pasaré a desgranaros los diferentes platos que pudimos disfrutar en la cena.

El primer entrante me tenia un poco expectante ya que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar y la verdad que me dejó con más frío que calor.
El Brioche esponjoso de maíz con huevo poché y su jugo de meloso resultó ser una especie de tostada gorda de maíz con un huevo escalfado en su interior y una especie de bechamel.


Un plato bastante insípido que solo se rompía por el gusto a maíz (un gusto también muy tenue a decir la verdad) que dejaba.

A mi me recordó mucho a un postre costarricense similar a las magdalenas pero que se hace con maíz dulce, aunque a decir verdad las magdalenas de maíz que nos hizo mi suegra ,aunque con menos glamour, le daban mil vueltas en cuanto a sabor al brioche de maíz que como he dicho era bien insípido.

El segundo plato que trajo el siempre atento y educado camarero fue un risotto marinero de pescado y marisco. Este fue para mi el peor plato de la noche, insípido a decir basta no tenía ni rastro de sabor a marisco ni pescado en ese caldo meloso que por el nombre debería haber llevado alguno de ambos ingredientes.
El arroz estaba acompañado de cachos de judía verde y algún trozo de pulpo que no le daba ningún sabor. Si existiese un tribunal gastronómico que juzgase los “delitos de mesa” el cocinero de esa mezcla de ingredientes que era el plato debería pasarse unos días en la sombra.
Lo único que se salvaba era el crujiente de queso que acompañaba al risotto y que le proporcionaba algo de alegría.

Después de los entrantes que nos habían decepcionado mucho no, lo siguiente, esperábamos ansiosos los platos fuertes del menú degustación.
Primero y como es de ley llego el bacalao al pil pil con pimientos del país, la verdad que daba pena ver la pobre tajadita que me pusieron acompañada de dos míseros pimientos en un plato.

De sabor estaba como toda la cena, para mi gusto se pasaron al desalar el bacalao dejándolo nuevamente insípido.

De tres platos que nos sirvieron, tres platos insípidos, la verdad que el cocinero se estaba cubriendo de gloria, por lo demás un plato de calidad con un pil pil muy bien hecho pero sin apenas sabor. Al menos lo pimientos si sabían a pimiento.

Nuevamente el chef del restaurante Etxaniz volvía a suspender con un plato que aunque tiene bastante trabajo (para conseguir la salsa pil pil en condiciones) no debería dar problemas a un cocinero que se dedique a los fogones y más si lo hace en un restaurante que se supone de cierto nivel.

Tras el nuevo fiasco llegó el Solomillo de ibérico con crujiente de sésamo y salsa de oporto, este plato estaba muy rico, la única pega que le puedo sacar es que el crujiente de sésamo quedó muy dulce recordando el sabor al rebozado dulce que suelen dar en muchos restaurantes orientales. El plato además se acompañaba de unas setas que junto al oporto le daban un toque de gracia. Desde luego el mejor plato de la noche, aunque eso sí, a años luz de los platos que nos han ofrecido en otros menús degustación en restaurantes de un perfil similar (Bistró Guggenheim por ejemplo).

Tras un menú degustación que no nos dejó satisfechos del todo vino el postre, un postre muy fresquito que nos hubiese ayudado a bajar la comida en el caso de que nos hubiésemos quedado llenos, cosa que en mi caso no ocurrió llegándome a comer medio solomillito de mi novia.
El postre también puedo decir que no pasará a la historia, el Cremoso de melón, granizado de pepino y sorbete de manzana no dejó de ser melón pasado por la batidora con una bola de helado de pepino y sorbete de manzana que sabía a manzana con un toque acido. Rico pero sin capacidad de sorprender.

El coste del menú fue de 29 € por persona, en realidad el menú que comimos costaría 56 €, mi conclusión para los que estéis pensando ir es que por un menú de 60 € tienes en Bilbao muchos sitios en los que comer como un rey y salir en condiciones con platos que merecen la pena y que no te dejan con esa sensación de no saber si el cocinero era profesional o era la mujer del camarero haciendo unos platos al tuntún.

Los platos fueron insípidos a decir basta y si ese menú lo llego a destinar a comer tengo que ir directo al wook a comer algo del hambre con el que hubiese salido.

Como casi siempre que voy a un sitio con cierta fama salgo defraudado, ese hotel era uno de los que me había llegado a plantear para celebrar una boda con mi novia laura y desde luego el otro fin de semana perdieron casi todas las papeletas.

Restaurante Etxaniz

Hotel Silken Indautxu
Plaza del Bombero Echaniz, S/N , 48010 Bilbao,
944 21 11 98


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Restaurante El Campanu en Llanes (Asturias)
06 Agosto 2012 por De Buen Comer

El día 4 de agosto es el cumpleaños de mi hermana Nekane y el 8 el de mi madre Tella, por ese motivo y aprovechando que tanto ella como mi madre estaban ya veraneando en el pueblo asturiano de Celorio (Llanes) nos decidimos a acercarnos el fin de semana allí y celebrarlo comiendo en el restaurante “El Campanu”.

El Campanu es el restaurante al que siempre iba con mi madre y mi padre cuando era un poco más joven y delgado y queríamos celebrar algo en Llanes, por ello le guardo muy buen recuerdo y siempre estará entre mis lugares favoritos, por ello cuando decidimos acercarnos a ver a mi ama y hermana no dude en donde debía reservar mesa.

Como teníamos mesa reservada a las 15:00 del sábado y como Llanes siempre esta lleno de turistas que copan y abarrotan las calles y parkings nos acercamos un poco antes de la hora al pueblo, para la causa ya habíamos reclutado un rato antes al gran Jesús de la Cruz García, más conocido mundialmente como el gran Txus que no es de la familia pero como si lo fuese.

Para la comida pedimos tres entrantes a compartir y un plato principal cada uno, todas las veces que habíamos ido a comer al Campanu habías aprendido la lección de pedir poco al ser las raciones bien grandes, esta vez vimos que como todo eso también había cambiado.

Llegó el primer entrante, unas croquetas de queso y huevo cocido que sin ser nada del otro mundo se dejaban comer, para mi gusto estaban un poco flojas de sabor. Eso si, la bechamel perfecta, muy fina pero lo dicho, flojas de sabor (aunque ya sabéis que soy un enamorado de los sabores fuertes). La ración era la típica docena, no esta mal ya que por su precio (7 €) en la mayoría de los sitios te suelen dar media docena.

Después de las croquetas llegó un fijo en las visitas de mi familia al restaurante, el revuelto de setas y gambas, un revuelto que tal vez está bien para compartir tres personas pero no para 5 que éramos. El plato era muy sabroso tanto que para el resto de comensales estaba salado. Para mi que un restaurante te sirva un plato salado es un error imperdonable, es un error o bien de concentración (no acordarse de si he puesto sal o no) o bien de inexperiencia. Si a mi no me queda un plato salado en casa…¿¿como es posible que le quede a un profesional de la cocina??
Un revuelto que de estar en su punto de sal hubiese sido delicioso no puede pasar del aprobado por ese fallo garrafal. Su precio es de 12 €.

Antes del plato principal llegó el plato de jamón ibérico, un buen plato de jamón cortado a cuchillo y a loncha pequeña que estaba bien sudado y tenía un sabor delicioso. Un entrante perfecto, poco más puedo decir. El plato de jamón sale a 20 € el plato.

Después de los entrantes tocó el momento de los platos estrella, mi hermana, Txus y yo nos decantamos por el San Jacobo (no se porque no le llaman cachopo), mi madre por un Xargo a la plancha y mi novia Laura por unos pimientos rellenos de ternera.

A pesar de haber catado todos los platos que se pidieron para probarlos y dar mi opinión en el blog me centraré en el cachopo que es el plato que yo pedí y que siempre pido cuando voy al Campanu.

Lo primero que debo decir es que es el cachopo más pequeño que he comido nunca comiendo a la carta en Asturias. Hace años el cachopo del Campanu servíaa para comer sin necesidad de tomar un entrante previamente, esta vez de no haber comido nada más me hubiese quedado con hambre. Por los 18 € que cuesta te comes un pedazo cachopo en el bar Borizu de Celorio que no se lo salta un gitano.

Debo decir que me decepciono un poco, para que os hagáis una idea deciros que me comí el mío, un tercio del de mi hermana Nekane, medio pimiento relleno de mi novia Laura y un buen cacho de pescado de mi madre. Eso antes era impensable.
De sabor el cachopo estaba muy rico, tal vez lo único que le puedo achacar es que el queso era muy flojo de sabor, los que siguen mi blog saben que me gustan los sabores fuertes y este queso era muy suave.

Los pimientos rellenos, este plato prometía mucho estéticamente cuando lo sacaron, dos pimientos de considerable tamaño naturales (generalmente siempre ponen de bote) y asados en el propio restaurante. Digo prometían porque sequedó en eso, los pimientos estaban sin pelar, algo que puedo hacer yo en casa, pero no en un restaurante, además el relleno era carne picada así sin más, sin nada de gracia. De sabor estaban muy ricos eso si, pero claro, era pimiento asado con carne, era imposible que estuviese malo. Como dato a mejorar no hubiese estado mal que nos hubiesen indicado que el pimiento tenía algún palillo sujetando los pimientos, porque mi novia casi se lo traga. El precio de los pimientos era de 11 € el plato.

El xargo que comió mi madre estaba muy rico, estaba bien hecho y tenía un gran sabor, me comí una cuarta parte del mismo y debo decir que a pesar de que cuando lo probé estaba ya frío me encanto su sabor. Su precio es de 21 €, si lo vais a probar preguntar el precio antes ya que los pescados frescos varían su precio según el precio de la lonja o el mercado y si no queréis llevaros un disgusto después es mejor que preguntéis, el precio del kilo es de 30 € (o al menos cuando nosotros lo pedimos).

La comida la acompañamos con su pan recién horneado (1€ cada uno), dos botellas de agua (2,50 cada una) y dos botellas de crianza rioja Coto que salió a 11 € por botella. Después de la comida (de la que mi madre y hermana salieron llenas y contentas) tomamos en la terraza del restaurante un escocés (txetxu y yo) y tres cafés para las señoritas que nos acompañaban.

El precio total de la comida ascendió a 168,90 € y en notas generales debo decir que estuvo bien, tal vez soy un poco mas critico con el Campanu porque para mi es un lugar especial al que guardo mucho cariño.
Los platos principales salvo los pimientos que no tenían nada especial eran buenos y muy ricos, la calidad de los ingredientes es excepcional y debo recalcar que la educación y las buenas maneras de la camarera que nos atendió fueron en todo momento magníficas.

Si vais a Llanes de veraneo y queréis daros un homenaje no dudéis en pasaros por el Campanu, seguro que no os decepciona. Si pasáis os agradecería que me dejéis vuestras impresiones.
Tenéis más datos sobre restaurantes en Llanes en otros artículos de mi blog.

Comer en Llanes

Restaurantes en Lanes

llanes

El Campanu
Calle de la Calzada
Llanes
985 40 10 21

Comer en Barcelona Bar Restaurante Abril
04 Noviembre 2010 por De Buen Comer

En el barrio barcelonés de “el Raval” encontramos el bar restaurante abril, un restaurante familiar en el que he comido como un autentico rey y aun precio mas que módico.

La familia Abril nos ofrece cada día un menú de diario por 10 € que consta de tres platos (entrante, primer plato, segundo plato), postre, pan y vino.

La mano que tiene Vicky (la cocinera) para la cocina es incluso mejor que la que tiene rafa Nadal para el tenis, por esos 10 € que nos cuesta el menú podemos encontrar de diario los mejores platos de la cocina catalana y española con el sello de la comida que nos hacia nuestra madre cada día en casa, amen de un buen rato de conversación con la gente que trabaja y acude a este bar.

Suelo acudir comer allí cuando estoy en Barcelona y entre otras cosas he podido disfrutar del riquísimo fricando de ternera, de las múltiples recetas de pescado del día (plancha, rebozado, asad…), cocidos (de sopa, típicos catalanes…), ensaladas… dicen que cada maestrillo tiene su librillo, pues el libro de recetas que manejan no tiene fin.

El fin de semana el menús sube a los 12 € y los platos suben un poco de nivel, hace poco acudí con unos buenos amigos y pude meterme entre pecho y espalda una ensalada especial compuesta por su tomate, su lechuga, su pepino, sus zanahorias, sus olivas… y su selección de embutidos nacionales!!!, la verdad que mi novia con esa ensalada hubiese comido, después de primero me metí una paella mixta de carne y marisco que estaba de 20 (el 10 se quedaría corto), el arroz perfecto, bien hecho, suelto y con un gusto inmejorable y los acompañamientos no le estaban a la zaga (mejillones, langostinos, gambitas, una cigalita, carne de pollo, conejo…)

Yo ya con esto estaba “hasta las cartolas” que dice mi amigo Galder y aun faltaba el plato fuerte, el cordero!!!! Me costo dios y ayuda acabarlo (de hecho deje las patatas de acompañamiento) pero le eché un poco de animo porque estaba buenísimo.

Mis acompañantes comieron la ensalada, habas con butifarra y patas de cerdo a la bizkaina y según sus palabras era todo un manjar de dioses.

Fui el único que se atrevió con el postre, unos pastelitos con moscatel que son sello de la casa y que a pesar de que entraron solos me dejaron K.O. para todo el día 😀

Si pasáis por Barcelona y queréis comer muy bien y a un buen precio dejaros de kebabs, chinos y tonterías, tenéis en la calle Sant antoni abad 39 (salida del metro Sant Antoni) un bar restaurante regentado por una gente maravillosa que os dará de comer (y muy bien) por muy poco.
bar restaurante abril

He comido mejor en este lugar por 10 € que en muchos sitios que me ha costado 9 o 10 veces mas, un lugar recomendable a mas no poder.

Lo mejor:

El trato familiar y el cariño con el que siempre te tratan Pedro, Sergio, Vicky, Oscar y demás
La comida casera que tanto se echa en falta cuando comes fuera de casa
Su emplazamiento, a 5 minutos de las ramblas y la plaza universitat y junto al metro
La relación calidad precio

Lo peor: La verdad que no se me ocurre nada, tal vez que por la noche no dan cenas y que me queda muy lejos de bilbao 😉

Si se anima alguien a ir (no os decepcionará), que les de recuerdos de su amigo Iker de Bilbao

Bar Restaurante Abril
Persona de contacto: Sergio Abril
Sant antoni abad 39
934413001

Desgraciadamente el gran Pedro Abril falleció hace unos años, su hijo Sergio y su mujer siguieron con el negocio un tiempo. La siguiente vez que me acerque a saludarles y darles un abrazo vi que mi querido bar Abril ahora era un Kebab, una gran perdida para el barrio de El Raval y una gran perdida para mi que quería a Pedro como si fuera de mi familia. Un brindis por ti Pedro!!!

 


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